RODOLFO VILLORIA EL TESTIMONIO Paco «Pamela», camarero del desaparecido bar Canosa
04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.A Camilo José Cela no lo leyó en los libros. No le hizo falta echar mano de La familia de Pascual Duarte para saber cómo era la vida en el Papagayo o conocer la visión del fallecido escritor sobre las noches de juerga entre las calles Hospital y Barrera. Él tiene, tenía ya, su casa en la primera de las citadas rúas, y fue uno de los animadores de las moviditas veladas del Papagayo. Hace menos de un año concedió una entrevista a un periodista de La Voz. En ella cantó las virtudes de aquellos tiempos mejores. «Esto está muerto desde hace tiempo, poco queda ya y es una pena, porque siempre hubo alegría», apuntaba entonces Francisco Sangermán o, como lo conoce todo el mundo, Paco Pamela. Recordaba en aquella conversación los tiempos cuando al Papagayo iba «lo más alto y lo más bajo». Ahora ya no queda nadie para representar una y otra cara de la moneda. Un artista del disfraz. Hay quien le concede la paternidad del Carnaval coruñés: «Yo era el rey. Iba de mujer cuando nadie se disfrazaba». Pero ya hacía tiempo que abandonó los trapitos de señora: «Hace cuatro o cinco años. Antes, cuando salías te trataban de usted, había una educación. Nada de navajazos, como ocurre ahora». Su ropa no colgará más de las ventanas de la calle Hospital.