La vida rosa, en sepia

R. D. S. A CORUÑA

A CORUÑA

El Sporting Club Casino muestra 112 años de la sociedad coruñesa en quinientas fotografías

11 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Se gestó en la barra del café Oriental, César Suárez de Centi firmó el acta de nacimiento y 112 años después el Sporting Club Casino sigue vivo. Le sobra solera y a su arrimo creció la vida social de una Coruña enseñoritada y con ganas de divertirse. Un siglo de juegos, debates políticos, romances, tertulias acaloradas, recepciones oficiales, banquetes, pequeñas historias y grandes decisiones comparten escenario y, ahora, fotos fijas recopiladas por Juan Manuel de Llano. Del bienavenido matrimonio entre la ciudad y el Sporting no queda duda. Quinientas imágenes son testimonio de ello en escenas costumbristas e importantes eventos. Pero los días de fiesta, la vida rosa, figuran en letras grandes en el cartel en sepia que los coruñeses fueron escenificando en los salones y jardines del Casino. La fama de sus bailes-asalto llegaba a toda la redonda y a toda España sorprendió con iniciativas inéditas. No sólo los pelotaris vascos descubrieron su frontón en los años 40, sino que una década después organizó en María Pita el primer partido de hockey y Galicia tuvo que esperar a los 60 para deberle, también, su primera pista de tenis de tierra batida. Todo un imperio para la reunión social que creció en una casa de la calle Real sobre la que se levantó la sede actual en 1974 y que llegó a contar con un auténtico parque en el Camino Nuevo, entonces las afueras de la ciudad y hoy pleno Juan Flórez. El avance urbanístico se tragó el Leirón y a cambio el Sporting se hizo con doce hectáreas en A Zapateira y, en el 76, creó el Náutico. Espacios para el paso o el paseo de las más destacadas personalidades de la vida política, artística y social de una época.