La instalación de las nuevas unidades de rayos en Oza y el Materno y el traslado del hospital de día de oncología supondrán, según los cálculos de la gerencia, que la afluencia al edificio central del Juan Canalejo durante el 2002 disminuya en al menos 20.000 usuarios con respecto al año pasado. A esa cifra cabe añadir, además, el número indeterminado de personas que acostumbran a acompañar a los pacientes a las consultas y pruebas exploratorias. Además, la Residencia tendrá este año 4.300 ingresos menos que en el 2001, cuando estuvieron hospitalizados más de 26.000 enfermos, puesto que dispone del hospital Abente y Lago. Durante el año pasado, el centro del Parrote redujo el nivel de ocupación del Canalejo del 98 al 93% al atender a 2.300 enfermos. Teniendo en cuenta que comenzó a funcionar a mediados de año, para el ejercicio en curso se espera que el antiguo Hospital Militar absorba el doble de ingresos, de modo que sitúe el índice de ocupación de la ciudad sanitaria en el 85%. El descenso de los enfermos ingresados repercutirá decisivamente en otro tipo de tráfico, el ocasionado por los familiares y visitantes que circulan a diario por el Canalejo.