JOSÉ LUIS GARCÍA LÓPEZ PLAZA PÚBLICA
08 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Florear, amén de ser significado en el mundo de la esgrima, supone un hablar como pasatiempo, vano, superfluo, que se usa para hacer alarde de ingenio. A veces, simplemente, es una argucia para salir del paso sin quedar en evidencia. No sé cuál sería la intención del mister del Dépor cuando declara perlas como ésta: «Quiero aprovecharme de la vocación ofensiva alemana; buscaremos los espacios que dejarán en defensa...». Pues, o no los dejaron o el Dépor no los encontró: de ahí la cara que se le vio a Jabo por televisión. Cada vez se parece más a Benito, aquel albaceteño entrenador cuyos intentos fueron flor de un día: ¿dónde impartirá hoy sus enseñanzas Benito Floro? Irureta se ha lanzado por la pendiente de la notoriedad y los medios de comunicación han encontrado en él un filoncete. Su patente de las rotaciones ha dado que hablar y dará mucho más: ya la ponen en duda hasta los afamados capellanes de la Cope, tertulia en la que sienta cátedra de coruñesismo el amigo Rafael, de la saga de los Taboada de Melide. Y es que una cosa supone preservar la condición física de los jugadores y contar con todos, y otra es designar una alineación diferente en cada partido. Los resultados están poniendo en evidencia la falta de coordinación de los tres bloques de futbolistas en el campo, lo que, por cierto, ya no extraña ni en Riazor. Y el caso es que tampoco está consiguiendo lo que decía el bueno de Robson: «Todo lo que tiene que hacer un entrenador es mantener felices a once jugadores: los reservas. Los titulares ya son felices con sólo la titularidad». No es la primera vez que recuerdo aquel acerto futbolístico de que «las delanteras ganan los partidos, pero los defensas consiguen los campeonatos. Y este año...». Yo, que Irureta me dejaría de florear -que en el fútbol viene de Floro- y trataría de dejar en evidencia a una conocida voz radiofónica a la que oí recientemente afirmar que «el Dépor ha tenido arrancada de corcel y parada de mulo». Pero florear viene de flor; y flores han sido las medallas de oro del Trabajo a quien triunfó con Zara y está hoy en la cúpula empresarial española; y la del mérito deportivo a Amancio Amaro, con lo que ya hay dos más excelentísimos amancios en la nómina. ¡Merecidas flores!