El alcalde afirmó que «el principal problema urbano de A Coruña queda resuelto» «Este alcalde mío siempre llega demasiado pronto». Carmen Marón, concejala de Medio Ambiente, bromeaba al ver a Vázquez entrar en el nuevo punto limpio de Eirís, que recogerá cerca de 40 toneladas de residuos al mes. El responsable del gobierno local saludó a todo el mundo y se dio un paseo por la zona. Hizo preguntas ante cada depósito. Manuel de Andrés, director operativo de Tecmed, pasó con nota el examen. Después, a inaugurar. Durante el discurso, frase inevitable: «Esto en Nueva York no lo tienen».
26 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«Aquí estás, ya preguntaba yo por mi concejal de Limpieza». Otra vez Marón. En esta ocasión, acababa de percatarse de la presencia de Esteban Lareo. Él devolvió la deferencia cuando se acercaron a estrechar sus manos: «Saluda primero a la jefa», recomendó. La inauguración del punto limpio de Eirís congregó a varios miembros del equipo de gobierno. En el nuevo espacio, los coruñeses pueden acceder con su vehículo y depositar en contenedores específicos restos que cada día se producen en el hogar y cuyo vertido puede suponer riesgo para el medio ambiente -electrodomésticos, muebles, radiografías, medicinas, botes, vidrio y papel, neumáticos...-. El horario es de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas por la tarde. El primer edil se puso ante los micros. «No se preocupen que no voy a echar un largo discurso». Y empezó: «Hemos resuelto el principal problema urbano. Esto no lo tienen en Nueva York. Allí trasladan la basura a 300 kilómetros, y en los alrededores de Chicago hay himalayas de basura». De vuelta en casa, comentó que «ahora somos ejemplo para toda España». En Pamplona y Victoria ya se interesaron por el sistema de residuos coruñés. El punto limpio abierto en Los Rosales recibe 40 toneladas de basura al mes y se espera que el de Eirís siga caminos paralelos y responda a la inversión realizada -75 millones de pesetas en cada uno-. El alcalde cerró el discurso advirtiendo que «éste será el último lugar de recogida para la ciudad». Fue entonces cuando apareció el concejal de Infraestructuras. «Te olvidaste de Cardador», le comentó Lareo a Marón. «Bueno, es que nadie me dijo que venía».