La empresa de control de plagas rectifica y niega que los insectos procediesen de una descarga en el puerto A los gorgojos no los trajo un carguero desde Brasil. Los trajo el viento desde los montes gallegos de eucaliptos. A esta conclusión llegaron los técnicos de Sanal (concesionaria del Ayuntamiento en el control de plagas) una vez realizado un estudio a fondo de estos animales. Insisten en que son inofensivos y que no harán nada para exterminarlos. La polución, la falta de hoja de eucalipto que echarse a la boca y el clima harán el trabajo sucio. Ya lo están haciendo. Ya no hay tantos en las calles coruñesas.
28 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El insecto que se estableció en la ciudad en la última semana -hoy ya son menos- tiene nombre y apellidos: gonipterus scutellatus. En cristiano no es más que un defoliador de eucaliptos, el parásito que deja las hojas de este árbol como dientes de sierra. ¿Por qué dejaron el campo para venir a la ciudad? Por una sucesión de casualidades. Lo primero, porque están en temporada de «emergencia de adultos», cuando dejan de ser pupa (semejante a la larva) y comienzan a desarrollarse y volar. El resto lo hizo el viento, las corrientes del litoral y el clima, que los despistó y arrastró hacia A Coruña. Técnico de plagas A estas conclusiones llegó Darío Viéitez, técnico de Sanal, empresa concesionaria del control de plagas en la ciudad. Ayer estudió con detalle al insecto. Echó por tierra las primeras hipótesis que colocaban su procedencia en una descarga de haba de soja en el puerto. No es cierto que hayan llegado a la ciudad en las bodegas de un buque desde Brasil. De donde llegaron es de los montes gallegos con población de eucaliptos. Su eliminación no será nada complicada. Desaparecerán de la ciudad -ya lo están haciendo- porque la ciudad no es para ellos. La polución y el clima les resulta letal.