Un edificio del Barrio de las Flores lucirá el primer ascensor exterior de la ciudad

Luís Pousa Rodríguez
LUIS POUSA A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

El bloque de viviendas del número 23 de la calle Tulipanes tendrá elevador treinta años después de su construcción Los vecinos del número 23 de la calle Tulipanes han ganado, finalmente, su particular batalla contra el papeleo. Tras casi dos años de reivindicaciones, los inquilinos de uno de los bloques de viviendas más singulares del Barrio de las Flores han logrado que el Ayuntamiento apruebe la licencia para instalar en la fachada del inmueble un ascensor exterior. La solicitud ha tenido que lidiar con no pocas trabas burocráticas porque, entre otros permisos, la comunidad de propietarios tuvo que obtener el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio, ya que el edificio diseñado por Corrales está protegido por el Plan General.

13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La Concejalía de Urbanismo había denegado en varias ocasiones la concesión de la licencia, al detectar los técnicos que el proyecto inicial podía dificultar el paso de los peatones, tal y como denunciaron vecinos del Barrio de las Flores en diversas alegaciones. Resuelta esta cuestión, el Ayuntamiento ha dado luz verde a un plan que prevé la construcción de una torre de hormigón y aluminio en cuyo interior se ubicará el primer elevador exterior de la ciudad, autorizado por el nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), cuya versión definitiva se remonta a 1998. El PGOM establece que los edificios nuevos de más de cuatro pisos de altura deberán disponer de ascensor. En cuanto a los inmuebles ya existentes, el plan incluye una normativa específica para el Barrio de las Flores y Veramar, donde «se permitirá justificadamente la instalación exterior, siempre que no se dificulte la circulación peatonal o rodada». En su solicitud, la comunidad de propietarios del número 23 de la calle Tulipanes argumenta que en el inmueble viven numerosas personas mayores, algunas de ellas con minusvalías o importantes problemas de movilidad, por lo que subrayan la necesidad de dotar de ascensor al edificio. Obra premiada Para la redacción del proyecto de la torre de hormigón que se situará en la fachada del inmueble, el arquitecto coruñés Carlos Muñoz Fontenla contó con la colaboración del autor del diseño original del edificio, el madrileño José Antonio Corrales Gutiérrez, que fue galardonado con un premio nacional por este conjunto. De hecho, el inmueble está incluido en la relación de obras protegidas por el PGOM, por lo que esta reforma necesitó el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta. El proyecto tendrá un coste de 14.600.000 pesetas, pero los vecinos esperan contar con una subvención del Instituto Galego de Vivenda e Solo (dependiente de la Xunta), ya que el ascensor resulta básico para las personas mayores que residen en un bloque que se terminó de construir en 1969.