Los buenos precios del marisco de O Burgo permitieron recaudar más de 1,5 millones
A CORUÑA
La escasez de berberecho en las rías gallegas elevó el valor de este molusco a 600 pesetas el kilo Los mariscadores de O Burgo bajaron ayer a los arenales con preocupación. El furtivismo al que estuvo sometido la ría durante la mayor parte del año estaba presente en su mente. Este pensamiento fue desapareciendo a medida que iban pasando las horas de trabajo; las capturas estaban siendo buenas, aunque el marisco no era de gran tamaño. A las cuatro de la tarde, los mariscadores se volvieron a llevar una grata sorpresa. A esa hora se celebró la subasta debajo del puente de A Pasaxe, y los precios obtenidos en la venta, sobre todo del berberecho, que alcanzó las 600 pesetas el kilo, permitieron recaudar 1.579.000 pesetas.
04 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El primer día de faena, después de ocho meses de paro forzoso, empezó para los mariscadores entre la esperanza y el miedo, y terminó entre la preocupación y la ilusión. Preocupación porque los marineros y los propios técnicos de la cofradía y de la Consellería de Pesca temen que la cantidad de marisco existente en los bancos tan sólo llegue a Navidad, que los profesionales tengan solamente cuatro meses para sacarse el jornal. Además, los expertos comprobaron que un alto porcentaje de bivalvos aún no tienen la talla reglamentaria. La ilusión que se vislumbraba en los ojos de los mariscadores se debía a la presencia en la ría de los equipos de inspección y vigilancia. Una medida que fue muy alabada por los marineros, que reconocieron que Pesca cumplió con lo prometido. Desde la delegación provincial de la consellería se envió una embarcación neumática para comprobar que los que faenaban en la ría no eran furtivos. Los técnicos exigían la presentación de los Permex, carnés de explotación, a los mariscadores que trabajaban. Apoyo Además, los inspectores pesqueros contaron con el apoyo de una patrulla de la Guardia Civil, un equipo de la Policía Autonómica y los propios vigilantes del Cabildo coruñés. La ilusión de los mariscadores es que este operativo de control continúe durante todo el año, una medida que permitiría a 145 marineros dedicarse en exclusiva a esta profesión. La confianza de los mariscadores también está depositada en los precios que puedan alcanzar los bivalvos en las subastas. En la de ayer, después de que el marisco pasase por la criba de selección de tamaño, participaron hasta seis compradores. Todos ellos alabaron la calidad del producto extraído en la ría, tanto por el tamaño como por lo llenos que estaban la totalidad de los bivalvos, pero sobre todo el berberecho. Fue esta especie, con diferencia, la que llevó la mejor cotización.