Combustible por un tubo

Eduardo Eiroa Millares
EDUARDO EIROA A CORUÑA

A CORUÑA

CARLOS LAMAS

Una pareja fue detenida tras vaciarle el depósito a un camión aparcado en el Ventorrillo Los elevados precios del carburante amenazan desde hace tiempo con acabar en desgracia. En las gasolineras se llena el depósito a costa de lágrimas y jornadas de trabajo, y se sufre pensando que el litro de gasolina va más caro que el de la leche. Así las cosas, la policía sorprendió la pasada madrugada a dos individuos vaciando el depósito de gasoil de un camión con un tubo de plástico. Llevaban tres garrafas llenas en el maletero de su coche, y se llevaron hasta el tapón del depósito del camión.

14 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Su intención era ahorrar en combustible, y lo consiguieron, porque hasta comisaría no tuvieron que desplazarse en su coche: el viaje fue gentileza de la Policía Local. A las 2.25 horas de la pasada madrugada, la pareja compuesta por A.P.C., de 33 años, y F.V.A., de 32, se dirigió en su coche a una explanada de tierra próxima a la calle Catorce de Diciembre, en la zona del Agra del Orzán, y aparcó su vehículo en paralelo a un camión estacionado allí. Pese a que el lugar y la hora hacían pensar en otras actividades más íntimas, ellos se dedicaron con tres garrafas y un tubo de plástico a vaciar el depósito del camión. Hasta que unos vecinos decidieron llamar a la policía. Cuando los agentes llegaron al lugar, la pareja había soltado ya a su víctima, y circulaba por la zona en su vehículo con las luces apagadas -seguramente para ahorrar combustible-. La patrulla les dio el alto, mientras el conductor trataba de ocultar la macheta que llevaba bien visible en el asiento de atrás. Y se acabó la aventura de la extraña pareja en el mundo del negocio de los derivados del crudo. En el maletero descansaba en tres garrafas el cuerpo del delito y un tubo de plástico. Por llevar se llevaron hasta el tapón del depósito del camión. La pareja acabó la romántica velada declarando en la comisaría, pero a punto estuvieron de llevarse a casa tres garrafas del preciado oro negro y de paso el tapón del camión, quizás para sacarle una gotas de gasoil para el mechero o para ponerlo en el salón como trofeo. Lo que está claro es que de hoy en adelante, si quieren gasoil, tendrán que utilizar el viejo método de pagar en la gasolinera.