Residentes en San Vicente de Elviña y de San Pedro de Visma protestan por el cambio de topónimo La Xunta de Galicia, siguiendo la Ley de normalización lingüística, acaba de rematar el proceso de revisión de los topónimos gallegos. Más de 40.000 han pasado bajo la lupa de la Comisión de Toponimia. Algunos no han variado, pero son 33 los que en la comarca coruñesa tuvieron que pasar el examen. El caso más llamativo es el de San Vicente de Elviña: pasa a ser San Vicenzo. Los vecinos no dan su bendición a este rebautizo. También hay indignación en San Pedro de Visma, que pierde el «de».
06 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El lugar hasta ayer llamado San Vicente de Elviña es un pequeño núcleo rural situado entre el castro de Elviña y la Universidad coruñesa. María Luisa regenta un bar en esta zona desde hace años. La variación toponímica le exalta. «¿San Vicenzo? Teño papeles do meu bisabó que din San Vicente. Non lle poden cambiar o nome, non», se niega a aceptar la realidad. Escucha la conversación Fernando y asiente. «Esos -dice sobre los responsables del cambio- son todos unhos trapalleiros. ¡A quen se lle ocurre cambiar o nome do pobo!», exclama indignado durante tras hacer una pausa en la lectura del periódico. Cesáreo lleva 45 años viviendo cerca del castro. «¿Para qué lle cambian o nome si non cambian nada máis?», se pregunta. Josefa que lleva allí toda la vida, sencillamente no se lo cree: «É imposible, non poden cambiar o nome porque a igrexa pon ''San Vicente''». Una «estupidez» Otro de los cambios afecta a San Pedro de Visma, que deberá olvidarse del «de». El presidente de la asociación de vecinos de la zona, José Ramón Calvete, acoge la noticia con estruendoso asombro. «Es una estupidez total. Esto ha sido toda la vida San Pedro de Visma y, por lo que a mí respecta, lo seguirá siendo. No entiendo a qué viene», afirma. Además, en su afán devorador de letras, la Xunta se come otro «de», el de Santa María de Oza. «Para nosotros siempre será Santa María de Oza. ¿Pero con quién consultaron para hacer ese cambio?», se preguntan Quique y Francisca, que se casaron en la iglesia del mismo nombre hace 31 años. Mejor se lo han tomado los residentes en San Cristóbal das Viñas, que pasa a ser San Cristovo das Viñas. «Aquí ya hay gente que le llama así. No hay problema», dice Manuel Salagado, secretario de la asociación vecinal, que cambiará su nombre, pues éste incluye el relegado San Cristóbal.