La asociación de libreros ultima un convenio con el Ayuntamiento para consolidar la fiesta en años sucesivos La literatura «se mojó» y se plantó en las calles de A Coruña en la exitosa primera edición de la Fiesta del Libro. La continuidad está servida. La colaboración municipal -destacada por los organizadores- permitirá una nueva versión de los actos corregida, aunque no hubo errores, y aumentada. Una leve lluvia, casi respetuosa, acompañó el acto central de la ofrenda floral dedicada a Emilia Pardo Bazán. La autora gallega sirvió para reivindicar un futuro en el que el libro sea paradigma de la libertad.
24 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Día Mundial del Libro no fue un acto simbólico. Los ejemplares estuvieron en manos de un numeroso público que palpó -y compró- la oferta de publicaciones presente hasta hoy en los jardines de Méndez Núñez. La primera Fiesta del Libro tuvo un brillante colofón con la ofrenda a Emilia Pardo Bazán. Xulia Santiso, historiadora del museo Pardo Bazán, destacó la trayectoria de la autora como autodidacta cuya obra tiene una gran influencia en la literatura española. Santiso resaltó la colaboración recibida por parte del Servicio Municipal de Educación, representado por Fernando Pariente y Jorge Vidal. Miguel Antonio Orizales, presidente de los libreros, adelantó que se firmará un convenio de colaboración para asegurar el futuro de esta fiesta. Además, la Escuela de Idiomas acogió un cuentacuentos a cargo de Casilda Regueiro y Tim Bowley y el autor Víctor Omgbá firmó ejemplares de su obra en El Corte Inglés. En Os Muiños de Acea de Ama proseguirán esta semana los actos con motivo del Día del libro con La Noche Mágica, dedicada a los más pequeños, en donde se celebrará una cena medieval para pasar a adentrarse en la literatura de aventuras.