General Dynamics deberá mantener toda la plantilla de Santa Bárbara hasta el 2006

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

El comité intercentros impugnará la venta y anuncia un conflicto social en el caso de que ésta se consume El Consejo de Ministros aprobará hoy con toda probabilidad la venta de la Empresa Nacional Santa Bárbara a General Dynamics, lo que cierra un proceso de privatización iniciado en 1996. La compañía norteamericana se compromete a mantener los nueve centros de trabajo del grupo armamentístico español y a conservar toda la plantilla, aunque sólo durante los próximos cinco años. Los sindicatos afrontan divididos este importante capítulo en la historia de la firma creada en 1960, cuya única factoría gallega, la de A Coruña, se especializará en armas ligeras y componentes aeronáuticos. El valioso solar de Palavea quedará en poder del Ministerio de Defensa, que podría buscarle otro uso.

30 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) inició en 1996 la reconversión de Santa Bárbara, que acumulaba desde 1990 unas pérdidas superiores a 100.000 millones de pesetas. Tras reducir la deuda, comenzó la búsqueda de un socio tecnológico y se abrió el expediente de privatización, que culminará hoy en el Palacio de la Moncloa con la adjudicación de la empresa a General Dynamics. El precio de venta dependerá de la posible permanencia del Estado como accionista minoritario. La SEPI, dependiente del Ministerio de Hacienda, basó su apuesta por la compañía norteamericana en que ésta garantiza la continuidad de Santa Bárbara como empresa, a la que aportará inversiones, tecnología y volumen de negocio con el compromiso explícito de continuar la actividad en los nueve centros de trabajo y asegurar el sostenimiento de toda la plantilla, cifrada en poco más de 2.000 trabajadores. Así se recoge en el plan industrial de General Dynamics, que, no obstante, tiene una vigencia limitada a los próximos cinco años. La fábrica coruñesa Este plan prevé dividir la fábrica de A Coruña en dos unidades de negocio independientes, dedicadas a la fabricación de armas ligeras y elementos aeronáuticos de precisión. La primera estaría aliada con Heckler & Koch GmbH, que acuará como socio tecnológico, y montaría el fusil de asalto G36-E, para el Ejército español. La segunda se asociaría con Industrias de Turbo Propulsores (ITP), para fabricar componentes de motores de aviación y piezas para la aeronáutica. Todos los sindicatos representados en Santa Bárbara, a excepción de Comisiones Obreras, se oponen a la privatización, al considerar que, a medio plazo, desembocará en el cierre de fábricas, reducción de plantilla y especulación con los terrenos. Así, el comité intercentros impugnará la venta ante los tribunales y anuncia un conflicto social en el caso de que se consume el traspaso de la empresa. En opinión de CC OO, en cambio, la privatización contribuirá a sanear Santa Bárbara mediante la aportación de nuevos productos y la ampliación de su mercado a Europa, América y Asia.