El rendimiento del Ría de Betanzos suele descender en las pruebas de invierno. El técnico del club, Josecho Roel, cree que la causa del problema radica en que los palistas no pueden acumular suficientes kilómetros antes de competir. Cuando el tiempo no es bueno, entrenar en el río resulta casi imposible, por lo que los deportistas tienen que buscar otro lugar en el que trabajar. La mejor opción para los palistas de Betanzos sería Cecebre. Sin embargo, remar en este embalse está prohibido. «Para nosotros sería el sitio perfecto para trabajar. No sólo porque esté cerca. Lo que hace más cómodo a Cecebre es que no hay viento y no tiene corrientes», asegura el técnico. Muchos de los embalses de Galicia están preparados para la práctica del piragüismo. La única precaución que deben tomar los deportistas es mantener una distancia de seguridad prudente con las compuertas. Dado que no se les permite entrenar en Cecebre, cuando el tiempo no permite la posibilidad de trabajar en el río, los palistas betanceiros tienen que desplazarse a otros embalses. El Ría de Betanzos suele viajar a Arzúa y As Pontes, a pesar del gran inconveniente de la distancia.