FRANCISCO ESPIÑEIRA LA ENTREVISTA Juan Manuel Iglesias Mato, concejal de Fiestas Si hay alguien que viva con especial emoción los festejos del Carnaval es, sin lugar a dudas, Juan Manuel Iglesias Mato, concejal de Fiestas del Ayuntamiento coruñés. «Son celebraciones típicas de una ciudad divertida pero respetuosa, que sabe conservar las tradiciones», afirma. Eso sí, rechaza su condición de principal defensor de las charangas y comparsas. «De eso nada. Yo tengo alma de choqueiro, pero a Paco (Vázquez, el alcalde) también le gustan mucho este tipo de actividades», recalca.
21 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Juan Manuel Iglesias Mato recuerda con nostalgia los tiempos de su infancia, cuando el barrio de A Torre disfrutaba del Carnaval pese a las prohibiciones del régimen franquista. «Siempre fue una fiesta especial», afirma. -Da la sensación de que la zona de A Torre patrimonializa estos días. -No creo que eso sea así. Todos los coruñeses se identifican con unas calles tan emblemáticas y creo que la gente participa masivamente. Además, uno de los grandes aciertos de Vázquez fue centrar en la calle de la Torre la recuperación de estos festejos tradicionales en el año 1983. -¿Cómo definiría el estado de salud de los carnavales coruñeses? -Yo diría que es muy bueno. Cada año participa más gente y la cantera, a tenor de lo que vemos en las fiestas infantiles, parece asegurada. -Pero el cartel suena a repetido este año. -Es que estas celebraciones son siempre iguales. Lo más importante de todo es respetar las tradiciones y avanzar en su conservación. Por eso, el cartel puede sonar a lo de siempre, pero es que lo más importante, repito, es aumentar el grado de participación. -Y usted, ¿qué opina de la respuesta de los coruñeses? -Hombre, es extraordinaria. Este año la gente se va a volcar. En los desfiles de charangas y comparsas se darán cita más de mil doscientas personas, casi el doble que hace doce meses. Tenemos actos para todas las edades y eso se traduce en una manera especial de vivir estos días. ¿El dinero? De eso ya se ocupa el administrador del IMCE, pero este año nos vamos a ir por encima de los veinte kilos.