Tras quedarse prendado en Italia con una exposición sobre la emperatriz, el alcalde logra traerla a la ciudad No es una historia de amor al uso. No puede serlo, porque uno de sus protagonistas subió los peldaños del cielo cuando España perdía sus últimas colonias en Ultramar, y el otro nació en A Coruña hace apenas medio siglo. Sus caminos se cruzaron en Trieste, Italia, una tarde de septiembre de 2000. Ella, Sissi, fue emperatriz de Austria y él, Vázquez, es alcalde. La «relación» se formalizará en octubre: una exposición en el Kiosco Alfonso recordará la convulsa vida de una mujer del XIX que permanece viva en el XXI.
13 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Francisco Vázquez no ha ocultado su fascinación por el personaje, aunque en más de una ocasión ha cuestionado los vestidos de la época que le tocó vivir a Elisabeth. «No serán trajes horteras como los de las películas de Sissi», dijo el año pasado en referencia a los nuevos uniformes de gala de la Milicia Urbana. El flechazo se produjo en Trieste. Vázquez disfrutaba de sus vacaciones de verano -que suele tomar en septiembre, días antes del arranque del curso político- en Turín. Acudió a contemplar la Sábana Santa. Actuó de cicerone el ex-gerente de Turismo, José Ejarque, quien le informó de la apertura de una exposición sobre Sissi en Trieste. «Le gustó la sugerencia y decidió visitar la exposición», recuerda Ejarque, quien aclara que Trieste se encuentra a 400 kilómetros de Turín. Tanto le impresionó al alcalde lo que allí vio que puso en marcha un «dispositivo» para lograr que los coruñeses tuvieran su misma suerte. «Me llamó el concejal de Cultura, José Luis Méndez, y le puse en contacto con el comisario de la exposición. Me alegra mucho saber -concluye Ejarque- que se ha conseguido, pues tengo noticias de que en Trieste ha alcanzado un gran éxito».