La mitad de las córneas extraídas en el Canalejo se implantan fuera de la ciudad

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Sólo tres personas permanecen en lista de espera para recibir un trasplante ocular Para quien ve, los sueños de quien vive cegado tan sólo pueden imaginarse, aunque en las noches de la mayoría debe estar recuperar la vista. El trasplante de córnea es la esperanza para una parte de aquellos a quien la edad o la genética les ha privado de luz y en el Complejo Hospitalario Juan Canalejo una actividad casi rutinaria. Tanto que el centro «exporta» casi tantos «recambios» como llega a implantar y en la actualidad sólo tres personas permanecen a la espera de que el destino les devuelva la mirada.

10 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los trasplantes de córnea no son nuevos en A Coruña. La cotidianeidad es en alguna medida culpable de que la actividad del Servicio de Oftalmología pase casi desapercibida, a pesar de que, caprichos de la donación, no acumula angustiosas listas de espera. «Un donante devuelve la vista a dos personas», indica el equipo que opera en el Hospital Teresa Herrera. Desde hace cuatro años, dos grupos -extracción y trasplante- están permanentemente localizados. El busca ha permitido que el centro coruñés sea el responsable de que cada año recuperen la visión una media de sesenta personas, treinta de ellas de fuera de la ciudad. «Casi no tenemos lista de espera», se congratulan. En la actualidad, sólo tres personas confían en que aparezca algún donante. Bien es cierto que las emergencias cero -casos muy urgentes, generalmente ojos abiertos en los que el trasplante debe realizarse de inmediato para que no se pierda el órgano- son escasas porque «sólo hay que actuar con prontitud si tenemos un traumatismo o una úlcera aguda». Ante estos cuadros «se implanta la primera córnea que aparezca en España»; en los restantes, «a veces incluso podemos esperar a dar con la más idónea».