JOAQUÍN LENS CRÍTICA DE ARTE
28 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La Fundación Pedro Barrié de la Maza, tan unida a todo lo que se refiera a la arquitectura en nuestra ciudad y coincidiendo con el 25 aniversario del inicio de las actividades de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura en cuya creación tanto participó, ha propiciado esta importantísima exposición organizada por el Vitra Museum de Weill am Rhein (Alemania) y que, tras visitar distintas capitales europeas, recala ahora en A Coruña. Utopía. Del griego ou-tópos (no lugar) significa en la definición de Tomás Moro «lugar que no existe». Y, efectivamente, «la ciudad viviente» de Frank Lloyd Wright es un lugar inexistente pero cuya maqueta nos recibe en el vestíbulo, como pieza central, de esta espléndida exposición. Muestra. El resto de la muestra, formado por doscientas obras está estructurado en nueve apartados. El primero está dedicado a los edificios para trabajos comunitarios entre los que cabe destacar la gran sala de trabajo de Johnson & Son de Wisconsin o la maqueta para el rascacielos de una milla de altura. El segundo apartado es el que trata de los edificios para usos comerciales. Le sigue el de los dedicados al culto con fotos y dibujos de la sinagoga Beth Sholom en Pennsylvania. Vienen a continuación los creados para usos didácticos representados por la Escuela Hillside de Wisconsin con una muestra de sillas para niños además de dibujos y fotografías. El quinto apartado presenta los dedicados a las artes con planos y fotos de una de las obras más famosas de Wright: el Museo Guggenheim de Nueva York. Comunitarios. A continuación, el de recreativos y comunitarios para pasar luego a las viviendas individuales entre las que lógicamente destaca la Casa Kaufmann, en Pennsylvania, 1935, más conocida por La casa de la cascada, otra de las obras que dio al arquitecto mayor popularidad. Pero junto a ella hay que destacar la diseñada para George Sturges en Los Ángeles o la construída en 1903 para Darwin Martin en Buffalo con abundante documentación que incluye además mobiliario y vidrieras. El último apartado está dedicado a los edificios de viviendas comunitarias.