XURXO FERNÁNDEZ COSAS QUE PASAN
26 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La Fundación Pedro Barrié de la Maza, de A Coruña, abrió ayer la exposición dedicada al pintor Joaquín Vaamonde, que permanecerá en cartel hasta el 7 de enero. La muestra recoge numerosas obras del prolífico artista que destacó, sobre todo, por su buena mano a la hora de realizar retratos, lo que queda patente al contemplar las obras que se exhiben en el recinto. Este virtuoso del pincel pertenece a la denominada Generación Doliente _término que algunos atribuyen a Bello Piñeiro_ en la que se enmarcan distintos autores fallecidos entre 1900 y 1902 cuando rondaban los treinta años, sin poder culminar su ciclo vital. Tutela artística Vaamonde nació en A Coruña en enero de 1871 y fue aquí donde disfrutó de la tutela artística de Isidoro Brocos _quien más tarde sería maestro de Pablo Picaso_. Tras quedar huérfano a temprana edad, se vio obligado a emigrar a Buenos Aires. De vuelta en España se convirtió en preferido de la escritora Emilia Pardo Bazán, que divulgó su obra y le dedicó, tras la muerte del pintor, la novela La Quimera, en la que se le atribuye el personaje de Silvio Lago. En la presentación, que corrió a cargo de la directora de la Fundación, Marta Rey, y el comisario de la exposición y director del museo de Pontevedra, Carlos Valle, se destacó la dificultad que había supuesto reunir los distintos cuadros, debido a que se encontraban desperdigados por los diferentes países que visitó el artista _Argentina, Francia, Inglaterra y Holanda, además de España_ y en su mayoría vinculados a retratos de familia.