Los especialistas alertan sobre el constante incremento de contagios por vía heterosexual O la tendencia sufre, y pronto, un estancamiento, o el 2000 será un mal año para el sida en el área sanitaria de A Coruña. Después de tres ejercicios de constante descenso en el diagnóstico de nuevos casos y cuando todavía falta un cuatrimestre para cerrar el registro anual se han contabilizado ya casi tantos nuevos enfermos como durante todo 1999. Los expertos achacan la subida a la relajación de los hábitos preventivos, sobre todo en prácticas de riesgo como las relaciones heterosexuales.
30 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Las cifras no auguran ninguna mejoría. Desde el pasado 1 de enero la Unidad de Sida del complejo hospitalario Juan Canalejo, que dirige José Domingo Pedreira Andrade, ha diagnosticado 36 nuevos pacientes (personas que han desarrollado la enfermedad, no seropositivos). El 99 se cerró con 39, un 21 por ciento menos que en el año 1998 _se contabilizaron 48_ y menos de la mitad que en el 97 (79 casos). La tendencia no sólo no se ha estancado, sino que parece invertirse y «si las cosas siguen así, con el último cuatrimestre cerraremos el 2000 por encima de los cincuenta pacientes nuevos», subraya el especialista. Al incremento previsto, que los expertos calculan superará el treinta por ciento, colaboran diversos factores, pero, sobre todo, «la relajación en los hábitos preventivos _subraya Pedreira_ la gente ha bajado la guardia, no se está asumiendo el riesgo de mantener relaciones sexuales sin usar preservativo». Explica el doctor que «nos están llegando enfermos que ni siquiera sabían que eran seropositivos, con lo cual no pudimos tratarlos para retrasarles la aparición de la enfermedad». Población femenina Aunque la droga continúa estando presente en la mayoría de los casos, «lo que nos preocupa ahora es el aumento de los pacientes que han adquirido el VIH en relaciones heterosexuales». A este respecto, las estadísticas tampoco dejan lugar a dudas: si el consumo de estupefacientes por vía intravenosa estaba en la base del noventa por ciento de los casos hace unos años, ahora ha bajado hasta el sesenta por ciento. Proporcionalmente, han ido subiendo los contagios por vía heterosexual, práctica de riesgo que «vemos ya en la mitad de las mujeres diagnosticadas y en alrededor de tres de cada diez varones». Los especialistas han analizado también las diferencias en la adquisición de la enfermedad por esta vía entre la población femenina y masculina: la promiscuidad es causa de la transmisión para ellos, mientras que ellas «cogen el sida generalmente de una pareja estable que es VIH positivo».