Los vecinos de la Ciudad Vieja se quejan del trato discriminatorio del Concello

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

Aplauden la actuación municipal en la Casa Rey, pero piden el mismo rigor en otras obras El presidente de la asociación vecinal La Marina, Juan Chas, reiteró su denuncia sobre la existencia de un trato discriminatorio por parte del Concello en los temas urbanísticos relacionados con el casco histórico. El motivo de la queja es la orden municipal que conmina a los propietarios de la Casa Rey a devolver su tono blanco original a la fachada pintada de amarillo recientemente. «Estamos de acuerdo con esa actuación, pero debería aplicarse la misma rigurosidad al resto de los casos», demandó Chas.

11 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El concejal del Bloque Nacionalista Galego Mario López Rico apoya la protesta de los vecinos de la Ciudad Vieja. «O de pintar unha fachada é o chocolate do loro cando a escasos metros se permite a existencia de dúas buhardillas completamente ilegais», explica el edil del BNG. «Se derribaron hasta algunhas casas catalogadas», insiste Mario López Rico. Juan Chás asegura que proteger el entorno de la Casa Rey, en Puerta Real, es una medida inteligente, pero que no se deben descuidar «casos tan alarmantes como la instalación de letreros luminosos en la calle Real y en muchas otras zonas del corazón de la ciudad, pese a estar tajantemente prohibidos en alturas superiores al primer piso en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) aprobado por el Ayuntamiento». Altavoces Chas admite además que la vulneración de la ley es preocupante en muchos de los comercios de la zona. «Tampoco se pueden instalar altavoces como los que ahora están funcionando en plena calle. Son una forma de contaminación acústica evidente», comenta el presidente de la asociación de vecinos La Marina.