La ciudad tiene 246.000 habitantes, 3.000 más que hace un año, pero lejos del récord de 254.000 Tal como presagió el gobierno municipal, el desarrollo del Plan General, con la creación de nuevas áreas residenciales, ha comenzado a tirar de la población, frenando en cierta medida el «éxodo» de habitantes y permitiendo que A Coruña se recupere del «batacazo» poblacional que sufrió en los años noventa, cuando bajó de 254.000 a 243.000 residentes. En apenas un año, la ciudad de A Coruña ha ganado 3.000 habitantes, aunque la cifra está todavía muy lejos de la que preveía el documento urbanístico anterior _de 1985_ que calculaba una población de 270.000 personas en el 2000.
24 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El incremento poblacional contrasta con los presagios más alarmistas. Un reciente informe de la Fundación Caixa Galicia alertaba de que el casco urbano perderá 15.000 habitantes en el plazo de diez años. El grupo de gobierno restó credibilidad al estudio, aunque los partidos de la oposición, PP y BNG, aprovecharon el capote de la Fundación para denunciar el «fracaso» del modelo de ciudad desarrollado en las dos últimas décadas por Francisco Vázquez. El informe de dicha institución contrasta, no obstante, con las previsiones del Plan General de Ordenación Municipal que, por otra parte, difícilmente cuajarán, pues se pronostica un incremento de población de 90.000 personas una vez culminado el documento. La regla de tres utilizada es poco científica, pues se considera que en las 45.000 nuevas viviendas previstas habrá una media de dos residentes. No se tiene en cuenta que muchas otras viviendas quedarán vacías o serán demolidas. El gobierno municipal se conforma ahora con unas cifras más modestas. Para Francisco Vázquez, la ciudad del futuro tendrá 300.000 habitantes, algo más de 50.000 por encima de los actuales. Calidad de vida Uno de sus hombres de confianza, el portavoz municipal Javier Losada, considera que la calidad de vida incidirá cada vez más en el crecimiento de las ciudades «pues esto motivará que haya más oportunidades y capacidad de encontrar trabajo en la ciudad, que es lo que ha pasado en los países más avanzados». Mientras A Coruña comienza a despertar de su derrumbe poblacional, los municipios limítrofes incrementan de manera vertiginosa su padrón. El crecimiento es especialmente rápido en los ayuntamientos de Oleiros y Culleredo, que ya rebasan los 20.000 habitantes.