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21 ene 2026 . Actualizado a las 22:06 h.

Tras poner punto final a la Navidad, Bodegas Marqués de Vizhoja concluye también su ya icónica campaña, «Guardianes del tiempo». Durante mes y medio, la bodega invitó a rescatar botellas antiguas de sus vinos, esas que duermen en bodegas familiares, vitrinas o rincones olvidados, y a contar la historia que venía con ellas. El resultado: centenares de participantes, botellas con décadas a sus espaldas y un archivo de memoria líquida que ahora vuelve a casa, a Arbo.

En muchas casas españolas existe un pequeño museo involuntario: una estantería con polvo fino, una caja en un altillo, una balda de la bodega “de la abuela”. En esos lugares suelen aparecer botellas que ya no se beben, pero se conservan. No por su etiqueta, ni por su valor enológico, sino por lo que representan: una boda, un bautizo, un brindis de Nochebuena, una comida de domingo que ya no se repite igual.

Con esa idea emocional, Bodegas Marqués de Vizhoja lanzó «Guardianes del Tiempo», una campaña activa del 5 de diciembre de 2025 al 12 de enero de 2026 que pedía a las familias recuperar botellas antiguas de la marca y compartir las historias asociadas. Según la bodega, la respuesta «ha superado expectativas» tanto en participación como en la calidad de los relatos recibidos.

Tesoros del desván: botellas de los 70 y 80

La iniciativa se articuló en dos modalidades. La primera, «El Tesoro Perdido», animaba a enviar fotografías de botellas guardadas durante décadas. Algunas, explica la bodega, datan de los años setenta y ochenta, piezas que consideran «testimonios» de una etapa de la historia vitivinícola española y que pasarán a formar parte del patrimonio de Bodegas Marqués de Vizhoja.

En esta categoría, la bodega ha premiado a la botella más antigua con 1.500 euros en productos de su tienda online. 

La segunda modalidad, Historia Familiar, ha puesto el foco en las personas con las que compartimos recuerdos, y tres personas ganaron por sorteo 250 euros cada uno para canjear por productos de la tienda online de la Bodega.

Un álbum colectivo: del vino como producto al vino como recuerdo

Más allá de cifras y premios, el núcleo de «Guardianes del Tiempo» es un fenómeno que en gastronomía se repite con fuerza: cuando un alimento o una bebida se convierte en marcador de identidad familiar. «Nuestros vinos son mucho más que un producto: son parte de la memoria colectiva», apuntan Jorge Peláez, copropietario de la bodega, que asegura haberse emocionado con historias vinculadas a bodas, bautizos, comidas familiares y brindis especiales.

No es casual que el relato cale en nuestro país, donde el vino no solo acompaña el plato: muchas veces acompaña la biografía. Y Marqués de Vizhoja, fundada en 1968, juega con esa ventaja temporal: cinco décadas dan para que una marca se cuele en fotografías, sobremesas y celebraciones, hasta el punto de que una botella sin abrir se convierta en reliquia doméstica.

Arbo, punto de llegada: cuando una bodega archiva su propia historia

La campaña también tiene una lectura «de bodega»: recuperar botellas antiguas es, en cierto modo, recuperar el propio pasado. La firma señala que la botella ganadora va a recogerse personalmente y sin coste para los participantes, y se conservará como parte de su archivo histórico.

El gesto, simbólico y práctico a la vez, refuerza un discurso que muchas bodegas buscan hoy: tradición sí, pero también relato. Marqués de Vizhoja recuerda que su proyecto arrancó en 1968 en Bouzas (Vigo) de la mano de Don Mariano Peláez; y que en 1976 la bodega se trasladó al Pazo la Moreira, en Arbo, donde tiene sus viñedos.

El detalle que explica el éxito: participación y pertenencia

Que «Guardianes del Tiempo» haya funcionado, dicen, tiene que ver con algo sencillo: pedir a la gente que mire hacia dentro de su casa y hacia atrás en el tiempo. En plena era de novedades constantes, el «valor» de una botella puede estar en lo contrario: en haber permanecido quieta, esperando a que alguien la redescubra. A veces, el mejor archivo de una marca no está en un almacén: está en la alacena de una familia.