Descubre las diferencias entre los ibéricos de tu Gadis
Aprende a distinguir los embutidos de cebo y de bellota en el espacio informativo «Te mereces entender»
El lomo y el jamón ibéricos siempre son apetecibles y, sus combinaciones, infinitas: en las tostadas del desayuno, de aperitivo o entrante en una comida, para el bocadillo de la merienda o de picoteo en una cena distendida. Los ibéricos siempre son una apuesta segura por su exquisito sabor y cómodo consumo, pero ¿sabes distinguir los de cebo de los de bellota? La sección «Te mereces entender» te da las claves para que puedas elegir cuál es tu favorito, con toda la información sobre la mesa.
Pata negra
Todos los embutidos ibéricos proceden de razas autóctonas de la Península Ibérica, pero existen variedad de cruces. El conocido como “pata negra” procede de cerdo de padre y madre 100% ibéricos y los que se clasifican con menor porcentaje (50 o 75%), del mestizaje con otras especies como la Duroc. Todos los ibéricos son 100% deliciosos, aunque normalmente las razas más puras se relacionan con mayor potencia de sabor por su grasa infiltrada.
¿La alimentación marca la diferencia?
La principal diferencia entre los distintos tipos de ibéricos que puedes encontrar en Gadis reside en la dieta que siguen los animales y en el lugar donde se crían. Los de cebo reciben alimentación de alta calidad a base de cereales y legumbres, y se mantienen en entornos controlados. Los de bellota, en cambio, viven en libertad y basan su dieta en los pastos naturales, raíces, setas y sobre todo bellotas (de ahí su nombre) que se encuentran en las extensas dehesas de Extremadura, Andalucía y parte de Castilla y León, todas ricas en encinas y alcornoques. El estilo de vida de los animales repercute directamente en la cantidad final de grasa de los embutidos, y en sus matices de sabor.
Suavidad frente a potencia de sabor
Los ibéricos de cebo se caracterizan por su textura firme y sabor delicado. La grasa es más blanca y menos infiltrada que los de bellota, y en boca resultan más suaves. Los de bellota, en cambio, tienen una textura más melosa y sabor enriquecido. La grasa adquiere aspecto dorado y se infiltra más en la carne, lo que les aporta profundidad y gusto persistente. Cada uno ofrece una experiencia culinaria diferente desde la máxima calidad, según tus gustos o lo que estés buscando para una ocasión concreta.
Los ibéricos se visten de etiqueta
La cantidad de opciones de crianza y razas se refleja en el etiquetado de los ibéricos. Los precintos de los jamones y las etiquetas de los lomos varían de tono en función del origen y del estilo de vida de los animales. Con un par de visitas a la charcutería de tu Gadis conocerás este código de color. El negro indica que se trata de cerdos 100% raza ibérica de bellota, el rojo corresponde a animales 75-50% ibéricos de bellota, el verde a animales 75-50% ibéricos criados en el campo con alimentación combinada, y el blanco se centra en los ibéricos de cebo. Si tienes dudas, siempre puedes preguntar en confianza a los profesionales de Gadis, que te atenderán encantados para dar con tus preferencias y que disfrutes al máximo de la amplia variedad de ibéricos que puedes encontrar en tu supermercado más cercano.
Una ayuda en tu compra
Gadis pone a tu alcance las claves y singularidades de sus principales productos frescos a través del espacio informativo «Te mereces entender». Desde los jamones ibéricos a la fruta de temporada, pasando por los mariscos de las rías gallegas o la patata nacional, Gadis te enseña a distinguir y reconocer los alimentos que más encajan con tus gustos. Siempre hablándote con la cercanía que buscas para darte herramientas prácticas con las que convertir tu compra diaria en Gadis en toda una experiencia.