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06 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.
Antes del inicio de las obras se balizarán convenientemente todas las zonas a proteger y se retirarán para su conservación y posterior reextensión los suelos sepentínicos que potencialmente puedan acoger la proliferación de estas especies

El proyecto de la fábrica que Altri impulsa en Palas de Rei (Lugo), a través de su filial Greenfiber, ha tenido muy en cuenta la presencia de diversas especies endémicas de especial protección que se registran en su área de implantación. Concretamente, la empresa ha presentado un detallado plan para la protección de la Santolina melidensis, Leucanthemum gallaecicum y Armeria merinoi.

Geoendemismos serpentínicos

Tal y como reflejan los estudios previos, incluidos ya en el Estudio de Impacto Ambiental, la singularidad geológica de la zona viene derivada, fundamentalmente, del sustrato litológico del que está constituida por el afloramiento de rocas ultrabásicas denominado «Ofiolita del Careón», lo que confiere al área un gran interés geológico y botánico. Esta singularidad propicia la existencia de geoendemismos serpentínicos gallegos, como son las especies anteriormente mencionadas sobre las que se ha realizado un diagnóstico completo, que incluye la identificación de las ubicaciones exactas de las comunidades singulares presentes.

Con esta perspectiva, el plan se plantea como objetivos garantizar la conservación y protección de las especies en su hábitat; conservar y mejorar las poblaciones y dinámicas de estas especies protegidas a través de medidas de restauración adecuadas y establecer las condiciones para la implantación de estas especies en espacios en los que no se ha registrado su presencia en la actualidad pero se tienen indicios de que existieron en otro tiempo, minimizando las dificultades específicas naturales que se producen.

«Santolina melidensis», especie protegida
«Santolina melidensis», especie protegida

Actuaciones previstas

La actuación prioritaria es la protección de las zonas con presencia confirmada de estas especies. Para ello, se identificarán y balizarán convenientemente estas áreas antes del inicio de las obras, para evitar cualquier afección por parte de la maquinaria. En todo caso, este balizamiento se prolongará durante cinco años y se repondrá, como mínimo, cada tres meses o cuando se deteriore por cualquier motivo. Además, en caso de ser factible la obtención de semillas viables, se reforzarán los emplazamientos con el aporte de semillas o la plantación de nuevos ejemplares cultivados a partir de las mismas.

Por otra parte, se realizará una retirada selectiva de la tierra vegetal en todas las superficies directamente afectadas por las obras, antes de que se produzca el movimiento de tierras, con el fin de conservar y mantener vivo el suelo serpentínico para su posterior reextensión sobre los terrenos afectados, de modo que se pueda buscar la implantación de las especies endémicas también en esas zonas. Asimismo, el plan contempla el acondicionamiento de determinadas áreas en el cinturón verde perimetral en los que no se da actualmente la proliferación de estas especies, por presencia de otras que compiten por la luz, nutrientes o espacio, de manera que se pueda favorecer su implantación.

A partir de ahí, se realizará un seguimiento anual de las poblaciones de Santolina melidensis, Leucanthemum gallaecicum y Armeria merinoi para evaluar el estado de salud de las diferentes zonas, la evolución, tasa de crecimiento y reproducción.

PROYECTO GAMA

La planta de fibras textiles que Greenfiber ha diseñado para Palas de Rei es un proyecto basado en la economía circular, en el que todo se optimiza: agua, residuos y energía. Se trata de una planta de última generación, en línea con las directrices de la UE. Con una inversión de más de 1.000 millones de euros, creará en torno a 2.500 puestos de trabajo, de los cuales 500 serán empleos directos en una planta que funcionará las 24 horas para fabricar dos productos finales a partir de la madera de eucalipto, ambos de base celulósica y, por consiguiente, biodegradables. Uno de ellos serán las fibras solubles para aplicaciones textiles, que se venderán solamente a industrias del sector textil, y otro será el Lyocell, una fibra textil con la misma base celulósica, que se producirá en la misma planta utilizando directamente el primer producto como materia prima.