Sergio estuvo sensacional, inmenso. Demostró una vez más los reflejos, la agilidad y la rapidez que tiene. También la tranquilidad con la que juega y el tono que le da al equipo. Tiene un mérito muy grande, porque después de llevar dos años sin jugar está manteniendo una regularidad inmensa. Su temporada está siendo espectacular.
De todo el repertorio de paradas que hizo el sábado en el Camp Nou, la más destacada fue el balón que le sacó a Messi con el pie. Estaba muy encima y había jugadores por medio, pero Sergio reaccionó muy rápido y pudo desviar el esférico. Era muy difícil, pero su capacidad de reacción fue meteórica.
La vez que yo había ganado allí, en Copa en el 77, fue en unas circunstancias diferentes. Habíamos empatado en Balaídos y nos encontramos con un gol y luego con el segundo y nos dedicamos a aguantar para pasar la eliminatoria. Esto son tres puntos muy importantes para un equipo que me está gustando mucho, por la manera que tiene de jugar. Tiene posesión y defiende arriba y lo hace como un equipo grande.
Me alegro mucho por Sergio porque se lo merece. Se nota que es todo un profesional y ha llegado por méritos propios, nadie le ha regalado nada.