La Real mide el nivel del Celta

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

XOAN CARLOS GIL

Los vigueses ponen a prueba su buen inicio de campeonato ante un rival de la zona noble

13 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El Celta regresa a la Liga con un partido de máximo nivel. La visita de la Real Sociedad a Balaídos se presenta como un test para medir el poderío de la escuadra celeste, aunque Berizzo no vea partidos bisagra en los albores del campeonato. Los txuri urdin, con Vela y sin Zurutuza en la convocatoria, llegan con el aval de la remontada sobre el Real Madrid y con el estigma de su errática trayectoria lejos de Anoeta. El Celta, impulsado por un inicio pletórico de fútbol, pretende hacerse fuerte en Balaídos para continuar invicto en el campeonato. Con Orellana recién llegado pero en óptimas condiciones, los celestes cuentan con todo su elenco principal a excepción de Augusto, el único damnificado de los internacionales.

Berizzo ha alertado a su equipo para una contienda táctica, plagada de trampas por la mutación de la Real Sociedad, capaz de cambiar de dibujo dentro del mismo partido al son que marca Xabi Prieto. De la lectura de estas situaciones -como si de baloncesto se tratase- dependerá en gran medida el desarrollo del partido.

Los celestes solo han podido hacer un entrenamiento conjunto por mor del Virus FIFA, pero la ausencia de los internacionales no parece óbice para que el once céltico presente muchas novedades. Dos son los polos más dudosos. Por un lado, el lateral derecho, con Hugo Mallo pujando fuerte por la titularidad en dura competencia con Jonny, que debutó el martes con la sub-21. El otro foco afecta a la posición de nueve. Larrivey reconoció que no tuvo su mejor día en Córdoba y Charles no cejará en su empeño de hacerse con un sitio en el once. También se ha apuntado el nombre del Tucu Hernández para meterse en el once. Más pronto que tarde el chileno de adopción debe ser una apuesta segura, aunque falta por concretar su lugar en el dibujo. Por ahora Berizzo guarda sus cartas.

Todos los demás, incluido el serbio Radoja en la sala de máquinas, parecen los mismo de la última contienda.

La Real llega a Vigo huérfana de Europa tras el batacazo con el Krasnodar pero relanzada tras golear al Real Madrid. Casi sobre la bocina ha recuperado a Carlos Vela, el céltico que nunca lo fue, y que marcó cuatro goles al equipo vigués el curso pasado en Anoeta. El mexicano, con Agirretxe, es toda una amenaza para rematar el trabajo de una línea de elaboración al alcance de muy pocos con los Xabi Prieto, Granero y Canales entre otros.

Semejante potencial no invita al Celta a dar un paso atrás, sino todo lo contrario. Berizzo dejó claro que irá de frente con su presión alta para gobernar el partido desde su filosofía de juego, pero advirtiendo también que cada fallo puede penalizar al equipo ante un rival con ese ataque.

Partido abierto

Arrasate lo sabe y le ha pedido a los donostiarras que sean los mismos de Anoeta, lo que invita a pensar en un partido abierto.

Superar el test ante un rival de enjundia con triunfo sería todo un aval para el despegue del equipo céltico en la Liga, mientras que cualquier otro resultado reafirmaría la prioridad de que la permanencia es lo primero. Una premisa que todos tienen en cuenta. El celtismo, que volverá a poblar las gradas de Balaídos, el primero.

Hugo Mallo y Charles se presentan como alternativas para el once inicial