Larrivey es un futbolista que lo da todo en el campo durante los 90 minutos, desde el primero hasta el último. Su entrega, su lucha y la manera en que pelea cada balón es lo que más le caracteriza como jugador. Aparte de que juega bien de cara, es rematador y tiene mucho gol, por lo que me parece sin duda un gran fichaje para el Celta.
Para el Rayo la pasada temporada fue un jugador fundamental. Es cierto que el míster al principio no le daba apenas minutos, pero cuando lo hizo, él supo ganarse la continuidad al responder a esa confianza de la manera que se espera de un jugador de su posición: con goles. Eso aparte de su entrega constante. Nos aportó muchísimo y fue fundamental para la salvación del equipo, diría que una pieza clave para que se consiguiera.
Como persona es un tío espectacular. De esos que siempre tienen una sonrisa en la cara y que saben hacer vestuario, algo tan importante en momentos complicados como los que vivió el equipo. Si como futbolista me parece muy grande, como persona creo que es todavía mejor si cabe.
Rubén Martínez, portero gallego, compartió vestuario con Larrivey.