Luis Enrique: «Hemos conseguido ser un equipo competitivo fuera»

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Considera que han corregido el primer déficit del Celta y avisa dle poderío en el juego ofensivo del Sevilla

02 nov 2013 . Actualizado a las 12:49 h.

Los parámetros del Celta han sufrido un cambio radical hasta el momento. Ha perdido su fiabilidad en casa para encontrar puntos a domicilio, algo que casi le costó el descenso el curso pasado. Por eso Luis Enrique habla en clave de aprobado de esa primera asignatura: «Uno de los retos es que fuera de casa fuéramos un equipo competitivo y que tuviera posibilidades de ganar, y creo que eso lo estamos consiguiendo». Por contra, todavía no conocen el triunfo en Balaídos, aunque la percepción del entrenador es «que hemos merecido ganar varios partidos, no solo uno. Mi percepción es que caerá la primera victoria al siguiente partido. Creo que volveremos a ser un equipo fuerte en casa, pero necesitamos que esa primera victoria llegue».

Mientras, descarta que el 7-3 del Bernabéu pueda tener incidencia en un Sevilla al que regala piropos: «Es un equipo que presiona arriba, que sabe jugar y que puede incluso hacerlo directo cuando es necesario. Dominan bastantes aspectos del juego y está muy bien trabajado. Un rival difícil, sin duda».

Con sus credenciales en la mano, está claro que al Celta le espera el asedio sevillista y que por contra debe buscar espacios a la contra. «Para atacar bien, lo tienes que hacer con gente, y eso el Sevilla lo hace bien, tiene muy buenos delanteros, jugadores que tienen capacidad de ir al espacio. Tiene una plantilla potente, compensada y con posibilidades de cambio. Cuando atacas tanto te tienes que descubrir. Hay muy pocos equipos en el mundo que consigan hacer goles y que no se los hagan, solo los elegidos».

Admitió, en cuanto a su equipo, que tres partidos tan seguidos le pueden pasar factura a algún jugador en el plano físico y también dejó claro que el duelo de Málaga no es un salvoconducto para repetir el once. «El partido salió muy bien pero no significa que deba ser dogma de fe. Los jugadores cada semana veo como entrenan, qué ambición tienen y tomo las decisiones en función de cómo creo que le puedo hacer más daño al rival».

No le dio, por otra parte, mayor importancia a que el partido se celebre en Andalucía, en donde el equipo ha ganado en sus dos visitas anteriores.