La defensa fue de menos a más y pareció estar más centrada que en ocasiones anteriores
23 sep 2013 . Actualizado a las 20:19 h.Ante el rival que más ha exigido al Celta, el equipo de Luis Enrique dio la cara. No hizo un fútbol vistoso, pero tiró de oficio para sumar un punto que, esta vez, sí sabe a mucho. Y es que los de Marcelino bien podrían haberse llevado mayor botín de no haber sido por las paradas de Yoel.
Sentar a Oubiña podía entrar dentro de lo previsto, la titularidad de Santi Mina, ya era una apuesta bastante más arriesgada. Sin embargo, el técnico apostó por el canterano en detrimento de un Nolito que salió de refresco. A Fontás le tocó ejercer de pivote defensivo -con alma de tercer central- en lugar del capitán, dejando su plaza en la zaga a un Aurtenetxe que formó junto a un Costas que ya parece ser el central más fijo del once. Aunque comenzó Augusto formando en el trivote con Álex López y Fontás, dejando a Rafinha como jugador más adelantado en la banda, pronto intercambiaron el argentino y el brasileño sus puestos, dejando al internacional más cerca de la línea de cal.
La defensa, aunque fue de menos a más y pareció estar más centrada que en ocasiones anteriores, tuvo a su favor la benevolencia de un rival que no supo machacar en los numerosos balones colgados que se colaban hasta las inmediaciones de la meta de Yoel. El equipo sigue necesitando más peso en la zaga, puesto que los rivales no siempre perdonarán.
La exigencia sube
El Celta exhibía su esquema de siempre, su ideario de siempre, y su intención de siempre. Sin embargo, el rival ya subía un peldaño la exigencia respecto a las anteriores parejas de baile, y lo acusaron los celetes, que se achicaban una y otra vez a la hora de sacar el balón, que retrocedía casi tantos metros como avanzaba. Superar la presión, y sobre todo la discreta telaraña que los de Marcelino proponían no era fácil, y si a eso se le añade la niebla que acompañó ayer en ataque a los vigueses, el punto conseguido cobra todavía mayor valor. El Celta necesita dar un paso al frente, hacer valer su fútbol.