La apuesta de los centrales

MÍRIAM VÁZQUEZ FRAGA VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Jonathan Vila, en una acción con el colombiano del Oporto Jackson Martínez.
Jonathan Vila, en una acción con el colombiano del Oporto Jackson Martínez. jose coelho< / span> efe< / span>

Los vigueses pugnaron por el balón incluso ante el campeón luso

29 jul 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta se negó a renunciar a un partido que se le puso cuesta arriba desde el principio. El Oporto hizo valer su superioridad, especialmente notoria en el aspecto físico -era ya su quinto amistoso por solo uno previo para el conjunto celeste, su victoria ante el Coruxo-, y se puso por delante en el minuto 12, aunque con un tanto en posición antirreglamentaria. Lo que podía haber sido el inicio de una goleada se quedó en el solitario gol de un partido en el que el Celta utilizó sus armas y plató cara al equipo luso en la medida de sus posibilidades.

Posesión

Sin renunciar al balón. El conjunto visitante no dejó de ser reconocible en el estilo que le viene caracterizando, pese a enfrentarse a un rival de indiscutible mayor entidad. El Celta quiso el balón en todo momento y peleó por él pese a saberse en desventaja por la categoría del oponente. El fruto de esa lucha fue más visible en la segunda mitad, en la que el Oporto dispuso de menos ocasiones y dejó hacer más que en el primer acto a un Celta que se vino arriba por momentos, pero que no tuvo recompensa de cara a puerta.

Táctica

Repetición de la defensa de cinco. Aunque Luis Enrique utilizó a todos los efectivos disponibles e hizo las probaturas habituales en los amistosos de pretemporada, se intuye ya una opción firme por la defensa de cinco. Como ya hiciera en su debut en el banquillo céltico ante el Coruxo, el técnico asturiano volvió a apostar por los tres centrales más dos carrileros largos. Tampoco caben dudas sobre la idea de situar a Toni -un descarte que está gozando de gran protagonismo- en el lateral.

Jugadas

Pases frontales. Ante la presión ejercida arriba por el Oporto, el equipo evidenció problemas en los pases frontales, en los que los célticos se formaron más de un lío. Yoel sacó dos manos consecutivas que evitaron el 2-0 en la primera mitad.

Sin gol

Falta de puntería. El Celta volvió a mostrar uno de sus hándicaps de la pasada campaña: la falta de gol. Cambiaron los protagonistas, pues -junto con Krohn-Dehli- fueron Charles, Nolito y David, por dos veces, los que tuvieron goles claros en sus botas.