Luis Enrique recomienda «no volverse locos» y firmaría repetir salvación en la última jornada
24 jul 2013 . Actualizado a las 17:10 h.Nada de falsas expectativas. Luis Enrique sitúa el objetivo real del Celta en salvar la categoría a final de curso. Aventura que será difícil e incluso firmaría conseguirlo en la última jornada como en el curso anterior, pero al mismo tiempo está convencido de que tiene los mimbres necesarios para conseguirlo.
«El objetivo real del Celta este año es salvar la categoría, y es un objetivo que será difícil», pronosticó en su primera comparecencia desde que el balón comenzó a rodar en esta pretemporada. Porque el técnico sabe que la ilusión se ha instalado en el celtismo y lo mejor es marcar prioridades: «No nos volvamos locos, el objetivo del Celta es salvar la categoría, ese sería el gran éxito de la temporada». El asturiano incluso a precisado que «me han dicho que si puede ser sin sufrir tanto, pero también firmaba salvarme en la última jornada, lo tenemos claro». Los vigueses mantuvieron la categoría en dos jornadas finales de infarto cuyas coincidencias favorables rara vez se volverán a repetir.
Aún así, el entrenador tampoco escondió que le gustaría revisar ese objetivo a falta de 10 jornadas. «Entonces, veremos en dónde estamos», dejó caer el técnico, que también vivirá su primera experiencia en un banquillo de Primera División en el fútbol español.
Dentro de esta prudencia tampoco escondió que está convencido de que conseguirá el objetivo y de que tiene mimbres para ello. «Estoy convencido de que lo conseguiremos, pero si vendemos la piel del oso antes de cazarlo... ya sabemos en donde estamos. No nos vamos a confiar ni un minuto», dijo mientras destacaba el nivel reunido en la plantilla: «El club ha hecho un gran esfuerzo para reforzar lo que considerábamos que era necesario, ya tenemos un buen bloque, pero debemos estar abiertos durante todo el año a posibles mejoras», aunquen sin ninguna urgencia, ni para contratar al lateral zurdo, la principal vacante en estos momentos.
En esta confianza del entrenador céltico se ampara en gran medida en la predisposición al trabajo durante la pretemporada en curso de todo el plantel: «Si tenía ya una buena impresión antes de llegar, todo eso no ha hecho más que refrendarlo. Creo que el nivel de actitud y de comportamiento es ejemplar, intachable y estoy contento con el trabajo. Creo que la manera de llegar a competir y tener opciones, pasa por la actitud y por la calidad que podamos demostrar».
Además, contará de nuevo con el aval de la afición «que está muy ilusionada, con ganas de ver fútbol y de ilusionarnos a todos».