«Todo son dificultades, pero iremos por tierra, mar o aire»

Míriam Vázquez Fraga VIGO / LA VOZ

DEPORTES

M. MORALEJO

Ayer se despacharon 600 de las 868 entradas reservadas para el Celta

06 mar 2013 . Actualizado a las 04:19 h.

El desánimo por la derrota del lunes y la indignación con el Celta por la manera de gestionar las entradas para el derbi de Riazor convivían ayer en los aficionados con la ilusión de presenciar ese encuentro. A las 8.30 de la mañana llegaron los primeros abonados a la tienda escogida para ponerlas a su disposición. Cuando abrió, eran ya un centenar los que aguardaban turno.

El malestar era evidente. «El abonado debería ser lo primero. La rectificación -dando preferencia a los socios- fue un parche», se quejaban Álex, Pedro y David, estudiantes del IES Santa Irene que repasaban Historia para su examen antes de que abriera el establecimiento.

Otros, como David -hermano de Dani Abalo y presidente de su peña-, llegaron desde más lejos. «Me levanté a las siete para venir desde Vilagarcía y solo pude reunir once carnés de gente de la peña. Otras han tenido que renunciar. Debería poder hacerse de manera no presencial o coger más de dos por persona», reivindica. Abalo considera que «dan las entradas a quien sea con tal de lavarse las manos. Ya sabemos cómo es el Celta, siempre igual».

Alguno iba por encargo, como Lidia, madre del presidente de la Peña Norte Celeste de A Coruña. «Él trabaja allí y le era imposible. Yo llegaré tarde, pero son cosas que se hacen por los hijos».

Alberto y Paco, de 25 años, se lo tomaron con calma. «No esperábamos una avalancha. En este horario solo pueden venir jubilados, estudiantes y parados». Lamentan que «no saliese del Celta cuidar a los socios». «En todo caso, iremos a Riazor, ya sea por tierra, mar o aire», concluyen.