Iago Aspas logró el pasado sábado su primer gol en Primera División, un tanto que, asegura, no fue diferente al de otros en Segunda. «Los goles se celebran igual y tienen el mismo sabor. Siempre que sirvan para ganar, me saben igual en Primera y en Segunda». El futbolista de Moaña, sin embargo, reconoce que el tanto tuvo cierto aire especial «por ser el primero y sobre todo porque el año pasado, de los 25 que marqué contando los de Copa, solo metí uno o dos de cabeza».
Respecto al primer triunfo del equipo, comenta que ya tocaba la victoria tras dos partidos con sabor agridulce. Sobre todo, al considerar que ante el Málaga y en la segunda parte de la Real Sociedad merecieron más premio.
Iago Aspas considera que el equipo no llegó al duelo con el Osasuna presionado, aunque una victoria siempre reconforta. «Si hubiésemos perdido, estas dos semanas igual se hacían muy largas». Habrá que esperar al duelo de Mestalla para saber cómo le sienta el descanso al equipo. En todo caso, Aspas es de los que opina que el Celta debe mantener su forma de jugar y ver el fútbol. «Sabíamos que tenemos la misma filosofía, no hemos cambiado casi nada, solo un par de compañeros. Nuestra mentalidad sigue siendo la misma».