El técnico del Lugo fue muy crítico con la utilidad del VAR de bajo coste
09 nov 2025 . Actualizado a las 22:23 h.Tal y como cabía esperar, la rueda de prensa posterior al encuentro protagonizada por el entrenador del Club Deportivo Lugo, Yago Iglesias, giró prácticamente entera en torno a la polémica y la escasa utilidad del VAR de bajo coste implantado esta temporada en Primera Federación. «No quiero despreciar el partido que hizo el Guadalajara, que planteó un encuentro muy bueno, pero estuvo manchado por las situaciones que se dieron. La sensación que tengo es que hay que agradecer este punto y sentirnos orgullosos de llevarnos algo positivo de aquí», dijo.
La indignación del preparador albivermello era monumental. Las cámaras no recogieron la agresión a José Amo y, por lo tanto, el árbitro no pudo anular el tanto del Guadalajara. «Todos necesitamos respeto. A mí no me vale que queramos profesionalizar la categoría y que cuando ciertos equipos van a ciertos campos, aparezcan ocho cámaras desde distintas perspectivas y después no», se quedó. Y añadió: «En este caso voy a ponerme de parte del Guadalajara. En la primera jornada sí que hubo una visión 360 grados del campo y, a partir de ahí, no volvieron a tener más que dos cámaras. Es difícil poder tomar una buena decisión así».
Yago Iglesias insistió en el tema del VAR y manifestó: «Lo que no puede ser es que se dé una situación en la que revisen y no haya ni una sola imagen de lo que pasa en el mediocampo. Si realmente queremos utilizar esta herramienta, vamos a darle facilidades a los árbitros para ello». El ejemplo de que José Amo fue agredido son las cuatro grapas que necesitó en la ceja. «Cuando hay un jugador que está sangrando y que se queda tirado en el suelo, eso significa que algo ha pasado ahí y hay que analizarlo. Hay gente que tiene que estar viendo lo que pasa en otras partes del campo», reflexionó al respecto de esa acción polémica que acabó con el gol al contragolpe del Guadalajara.
En su intervención también explicó el por qué de su premura para gastar las dos revisiones a las que tiene derecho cada equipo. «Tenemos un código interno en el que los jugadores cercanos a la jugada polémica tienen que ser sinceros para que, si lo creen oportuno, pidan esa revisión. El primer penalti que pedimos es por una mano involuntaria, pero que sí que toca en la mano. La segunda revisión es porque el portero del Guadalajara arrolla a Álex Balboa. En la primera jornada, una jugada idéntica en Valdebebas fue penalti a favor, y en este caso no fue así», sentenció Yago Iglesias al término del partido en el Pedro Escartín.