El equipo se sustenta de los goles que llegan de la espalda del punta
24 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.El Lugo aprovecha al máximo la artillería de su segunda línea. Suyos son 14 de los 26 goles marcados por el equipo esta campaña. Sin ir más lejos, en el partido contra el Sporting de Gijón (y amén del golazo de Juan Carlos) Iriome y Jaime decantaron el partido. El tinerfeño se convirtió en el pichichi del equipo y el manchego redondeó un debut soñado. «El míster lo pedía a principio de la temporada, que los jugadores de segunda línea aportáramos esas cifras de goles», dice Iriome. El extremo atraviesa un gran momento de forma y ya ha igualado las anotaciones que marcó en su primer año a orillas del Miño. «Reconozco que estoy trabajando como otros años, pero se ha juntado un poco todo: hay buen ambiente en el vestuario, el cuerpo técnico nos está ayudando mucho a todos y también he tenido esa pizca de suerte al principio de temporada que hace coger confianza», explica el atacante.
Los delanteros han sumado cinco goles, los futbolistas de la segunda línea 14, tres han llegado desde el pivote y otros tres desde la defensa. Con el zapatazo de Juan Carlos frente al Sporting, suman 26: «Son cosas que te van dando puntos y ojalá que la gente pueda seguir enchufándola, los de arriba, los de atrás, cualquiera», comenta Iriome con una sonrisa.
Jaime ha llegado para competir por su puesto y el isleño valora que «somos distintos y son recursos para el propio equipo, porque así no nos centramos en una sola idea. Que cada jugador pueda aportar algo diferente, de cara al rival nos hace menos predecibles». Contento por el debut de su compañero dice que «podría haber sido casi mejor porque estuvo muy cerca de marcar el segundo, pero fue muy bueno y eso también le va a dar confianza de aquí a final de temporada».
También se acuerda de Mario Barco, que le asistió para abrir el marcador contra los de Rubén Baraja: «Lo normal es que le asista yo a él, pero yo estoy contento con los tres puntos. Da igual quien los marque, aunque es verdad que a nivel personal ayuda a coger confianza». Y explica que el rendimiento del de Estella es clave para que la segunda línea marque gol: «Tener un tío como Mario, fuerte, que se pelee con los centrales, para la segunda línea nos viene bien. Un simple balón que pueda ganar de espaldas y descargue de cara para que pueda ahí seguir jugando son cosas que vienen bien».