Sensaciones muy positivas del CD Lugo en La Romareda. Los lucenses tuvieron más llegadas que el Real Zaragoza, controlaron más la pelota y no concedieron excesivas ocasiones. No obstante, el Zaragoza propuso una presión alta que impidió la salida de balón habitual por bajo de los rojiblancos. Los zaragocistas fueron intensos en la recuperación y con una intencionalidad sumamente vertical cuando robaban con el dinámico delantero Ángel Rodríguez como epicentro ofensivo. En el Lugo, la mejor noticia individual fue el mediocentro Sergio Gil, que cumplió con nota jugando sencillo, con personalidad y con aperturas coherentes hacia las bandas. Junto a él, el trabajo de Fernando Seoane. El equipo de Raúl Agné no dispuso de laterales naturales y sufrió por bandas con tres centrales cerrando en la práctica. Eso lo castigó por banda derecha un incisivo Iriome con varias llegadas hasta línea de fondo y centros precisos. Al extremo tinerfeño le benefició la presión alta de los locales, que liberaban espacio a la espalda de sus defensores. Los lucenses sufrieron defensivamente en momentos concretos. A los seis minutos, un error grave de Leuko al no medir un control posibilitó una ocasión de Xumetra. Seis minutos después, José Juan firmó una parada prodigiosa en un franco mano a mano ante Ángel. La situación se produce por un pase filtrado entre los centrales Djaló y Miquel, que estaban en pleno desajuste. Djaló volvió a cometer otra equivocación al borde del descanso, pero en cambio mostró sus facultades ofensivas con un caracoleo en área contraria en la citada primera mitad y en un disparo cruzado en la segunda parte cual delantero centro. En el 1-0, grave error de Miquel en la salida de pelota, donde no destacó. En ocasiones, es Djaló quien más aporta en la fase de iniciación de jugada. El gol lo firma Cani con un disparo maravilloso a la escuadra y muy complicado pese a no tener rivales cerca. Golpeo fantástico, pese a no ajustar correctamente los pasos.
El Real Zaragoza apenas inquietó con un posible 2-0. Buscaban las transiciones veloces, pero con pocos jugadores por delante de pelota. El poseedor del balón contaba con escasas opciones para asistir. Era una colección de camisetas lucenses frente a los blanquillos. Mérito rojiblanco.
Iriome fue el jugador ofensivamente más acertado y Sergio Gil a nivel creativo. En cambio, Fede Vico sustituyó a Iriome. El talentoso cordobés mostró su zurda maravillosa para un disparo excelso y en un instante determinante. Un gol que le permite recobrar la confianza perdida. Un recurso más. Décimo futbolista que marca en Liga, once si sumamos la diana de Iriome en Copa.
Por último, los lectores conocen que Damià Sabater, nuevo jugador del Club Deportivo Lugo, es una debilidad personal. Mediocentro o volante creativo con capacidad destacable para la combinación y llegada. Fue de los más destacados en el RCD Mallorca la temporada pasada asumiendo su rol con personalidad en un contexto deportivo harto complicado. Más cercano al perfil de Carlos Pita y Sergio Gil que de Fernando Seoane. Le falta físico y oficio competitivo, pero apenas cuenta con veinte años. Excelente contratación.