Fútbol de salón

Millán Gómez SAQUE DE ESQUINA

CDLUGO

El Club Deportivo Lugo fue un vendaval de fútbol, una lección magistral, una exhibición mayestática durante la primera mitad. Dominio posicional, circulación de balón clarividente y veloz, así como continuas llegadas ante un desarbolado Real Valladolid. Los lucenses se adelantaron en el marcador, pero continuaron percutiendo en busca de mayor ventaja. Antonio Campillo fue un libro abierto jugando al fútbol. Alfonso Pedraza desequilibró constantemente con su verticalidad habitual. La salida de balón fue nítida y creativa, con José Juan provocando superioridades. Una de las más brillantes primeras mitades que uno recuerda de nuestro Club Deportivo Lugo. Paradójicamente, la facilidad goleadora de jornadas previas no se produjo en esta ocasión, precisamente cuando más opciones elaboró el equipo.

Minuto 44. Contragolpe rojiblanco. Carlos Pita, ubicado prácticamente junto a la cal de la banda izquierda y apenas unos metros superado el mediocampo, golpea al primer toque y con la zurda una obra de arte de rosca cual semicírculo hacia la carrera de Iriome. Para guardar en vídeo. Calidad, precisión, visión de juego, anticipación a las opciones con las que contaba y lectura. Tócala otra vez, maestro.

La defensa volvió a completar una notable actuación. Jordi Calavera y Manu, por sus laterales, cerraron las ofensivas vallisoletanas y se desplegaron en ataque. Seoane volvió a demostrar que es extraordinariamente incomprensible que hasta la fecha no haya jugado en Primera. Solo en la segunda mitad, el Real Valladolid dominó por instantes. Al frente, tres peloteros en mediocampo: André Leão, el céltico Álex López y Míchel Herrero. Desde ahí, no hubo acompañamiento ofensivo de sus compañeros, salvo el delantero Raúl de Tomás, que con su físico creó peligro en la segunda parte y una opción al final del primer intervalo.

Ilusionémonos. Seamos felices. Disfrutemos. Forza Lugo.