La inconsistencia de los desenlaces

Marta de Dios Crespo
Marta de Dios LUGO / LA VOZ

CDLUGO

AGENCIA LOF

El Lugo ha perdido 22 puntos esta campaña en los minutos finales

01 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El Lugo evidencia esta temporada un punto flaco clarísimo: su inconsistencia en los desenlaces. No importa cómo vaya el marcador en el minuto 70, porque todavía puede pasar de todo. Así lo han demostrado los rojiblancos a lo largo de las 27 jornadas, en las que han sufrido siete derrotas y 12 empates. En una decena de esos partidos, el tiempo jugó en su contra.

Ángel Carro

Sufren más para cerrar los partidos en casa

Hasta siete veces ha podido la ansiedad de los minutos finales con el Lugo actuando como local, frente a los tres tropezones a domicilio. El primer partido casero en el que le pudo la debilidad de última hora fue contra el Córdoba (1-2). Caballero le había dado la ventaja a los suyos en el 19 y aunque Xisco empató diez minutos después, no fue hasta el 78 cuando Jean Pineda certificó la remontada rematando un pase de Pedro Ríos.

Un mes después, el Elche visitaba el campo a la vera del Miño. Pereira le daba la ventaja a los rojiblacos en el 31, pero la ilusión por los tres puntos se quebró en el 71 con un gol de Sergio León. La historia se repetía, con minutos de diferencia y otros protagonistas, en la visita del Valladolid. Joselu estrenaba su cuenta goleadora en el 63. Todo parecía hecho, pero una mano de Iriome en el área a poco del final mandó al traste el triunfo esa tarde. Guzmán convertía la pena máxima en el 85.

Estrenaba año el Lugo en el Ángel Carro y el Numancia retaba al equipo gallego. Pereira hizo lo más difícil, darle la vuelta a un marcador en contra gracias a un doblete. 2-1 era el resultado a falta de 15 minutos, pero los goles de Álex Alegría y Pablo Valcarce dejaron al Lugo descompuesto y sin opciones de puntuar.

Huesca era el siguiente rival doméstico y la sombra se cernía sobre los rojiblancos cuando tenían que responder ante sus aficionados. La tendencia se invertía y los de Luis Milla empezaban a rendir mejor lejos de la ciudad de las murallas. Sin embargo, el oportunismo pudo beneficiar a los locales aquella jornada. Morillas marcó en propia a los 12 minutos y el Lugo jugó con ventaja buena parte del encuentro. Héctor Figueroa en el 86 privó a los locales de dos puntos.

La flojera final y casera más dolorosa fue contra el Mirandés hace apenas unas semanas. Iriome fue capaz de neutralizar el gol de Sangalli en el 74, pero un doblete de Prats y otro del propio Sangalli arrebataron el empate a los rojiblancos y ahondaron en la herida del Lugo en su propio estadio.

La ventaja

Les cuesta manejar el marcador favorable

Salvo contadas excepciones, en buena parte de los partidos que pierde o empata el Lugo, los rojiblancos llevaban la delantera en algún momento del partido y la terminaron cediendo en acciones desafortunadas. Al margen se quedan los partidos en los que los lucenses firmaron tablas sin goles: Leganés, Zaragoza y Llagostera. También los dos casos en los que el duelo terminó en empate, pero fue el Lugo el que neutralizó al rival: Mallorca (1-1) en el Iberostar y Oviedo (2-2) en el Ángel Carro.

Entre las derrotas, en cinco de las siete tuvieron opciones de puntuar tras adelantarse, neutralizar o incluso darle la vuelta a un marcador hostil, pero terminaron cediendo. Las excepciones fueron la que sufrieron contra el Albacete (2-0) y el Osasuna (4-0).

La última derrota que cumplió ese patrón la vivió el Lugo en La Romareda (3-1), un partido que segó además cuatro meses de buena racha rojiblanca a domicilio. Ferreiro había adelantado a los suyos, pero la expulsión de Seoane unida a los goles de Ángel, Lanzarote y Dongou tiraron por tierra el esfuerzo realizado por los visitantes para puntuar.