El Club Deportivo Lugo mantiene, una fecha más, su vigor local. Diez puntos conquistados sobre quince posibles. Los lucenses, además, sumaron su sexto partido oficial sin encajar gol, repartidos en cuatro en casa y dos fuera, uno de ellos en Copa. Solo en cuatro encuentros han recibido gol, uno en la prórroga. Contar con futbolistas que conocen los registros y son continuistas como José Juan, Manu, David de Coz o Israel es vinculante en el mérito. Jon García, que no ha debutado todavía, demostrará sus aptitudes, como la velocidad y la salida de balón, llegado al momento. Fruto de este trabajo, son la cuarta mejor defensa. Eso sí, igualada con otros cuatro competidores, fruto de lo gravoso que supone cada partido. Paradójicamente, uno de ellos es el Bilbao Athletic, colista.
Los rojiblancos se impusieron al proverbial Deportivo Alavés en una primera mitad en la que, después de un inicio titubeante, fueron superiores. El «gol partita» se produjo después de una circulación de pelota desde la defensa que, mediante constantes asociaciones, fueron obteniendo superioridades en líneas correlativas. Segundo gol consecutivo de Pablo Caballero y segunda asistencia seguida de Manu. Toques cortos hasta el definitivo, largo y de rosca, para que Pablo certificara una joya individual. Luego, «master class» de José Juan, al que no se le recuerdan yerros en esta Liga. Marca diferencias. Enfrente, un activísimo Gaizka Toquero, cuyas caídas a bandas y búsquedas continuas por parte de sus compañeros fueron el sino y brújula del Alavés.
Mañana, el Albacete Balompié, al que solo tres equipos superan en productividad goleadora, pero también apenas tres han encajado más. Se trata de otro club que apuesta por una aseada salida de balón y que cuenta con un técnico, el gallego Luís César Sampedro, que otrora ascendió a Primera al ahora sobresaliente Nàstic en 2006. Y, en sus filas, un ex compañero, Dani Mallo, al cual es difícil superar en impecabilidad como profesional.