Del plátano de Canarias al pepino de Leganés

José Santos A PIE DE CAMPO

CDLUGO

10 feb 2015 . Actualizado a las 10:16 h.

Quienes estuvimos el pasado domingo en el Anxo Carro salimos más que contentos a pesar del frío. Nos enfrentamos al líder equipo canario de la categoría y por si fuese poco tuvimos que hacer frente al gol del delantero Nauzet a tan solo tres minutos del descanso. Además del frio matinal se nos metió el frio en el cuerpo pues muy pocos de los asistentes creíamos que los de Quique Setién serian capaces de dar la vuelta al resultado. Tirando de épica, los blanquirrojos a base de raza, pundonor y «cojonina « lograban abrir las carnes de los canarios en el minuto 49 del encuentro. El canario Iriome pio en la jaula de Casto y abría el camino de la esperanza. Se abrían de par en par las esperanzas de los lucenses que en ningún momento dieron sensación de debilidad ante el equipo líder.

Quizás por el miedo que tuvimos en el cuerpo veíamos mas amarillos que blanquirrojos pues los de Paco Herrera trenzaron un buen centro del campo que incomodaba el querer de los lucenses. Por si fuese poco y como si un tuerto hubiese mirado al equipo lucense, la importante baja del lateral Diego Seoane, que rompía de una u otra forma el esquema pretendido por Quique Setién. Una vez más y desde hace varias jornadas siempre tenemos que acarrear con el pesado lastre de las lesiones y esto resulta preocupante cuando un equipo necesita de todos para salir del fuego y calor de los puestos incomodos. Nuevamente Setién tuvo que

ponerse el buzo de «arquitecto» para componer el edificio lucense. Borja Gómez ocupó el puesto de Diego Seone y cumplió con

creces con su cometido.

En el segundo periodo vimos a un Lugo diferente, con más unión entre líneas, una pizca de rabia y quitando el miedo del cuerpo ante un equipo canario que se conformaba con el gol del primer tiempo. Iriome, un delantero con tufillo de gol, anduvo listo tras el penalti y puso el gol que encarrilaría la victoria de los lucenses ante un equipo canario contemplativo que en muchos momentos del segundo tiempo y con el empate parecía conformarse. El querer un poco más llevó en volandas a los hombres de Setién hacia la victoria y a falta de larga media hora para el final, otra vez «cazagoles» Iriome ponía la guinda del pastel a un gran segundo tiempo del equipo gallego. Los canarios salieron de su «jaula» para enmendar el resultado, pero los de Setién bien posicionados, trabajando a destajo y con desparpajo lograban una victoria que sabe a las mil maravillas después de los últimos resultados. El espejismo ante el Valladolid con el empate era un algo más que realidad ante un equipo como el isleño, capaz de hacer las cosas bien.

Dos puntos de oro, dos puntos que respaldan el buen trabajo y las ganas por salir de los puestos peligrosos. Después de comer el plátano canario ahora toca meter entre pan y pan el pepino de los hombres de Garitano. El Leganés viene de ganar al Mallorca y ocupa un cómodo puesto en la tabla libre de cualquier compromiso con el miedo, en una liga tremendamente igualada donde

históricos de nuestro futbol se queman el «culete» con el fuego del descenso. El Lugo con ventiocho puntos y en la zona media de la tabla ve por su espejo retrovisor a equipos de campanillas como Mallorca, Barcelona B, Racing ,Tenerife o Albacete. No me cansaré de decir que ganando o perdiendo, teniendo ciertas «pajaras» a lo largo del campeonato este Lugo tiene un mérito nás que increible manteniéndose en una categoría tremendamente difícil donde históricos sufren como perros con el fuego del infierno. Si algún equipo esta haciendo las cosas bien es el Lugo pues temporada tras temporada se ve un equipo más formado, con más calidad y sin miedos por perder la fe ante adversarios que por presupuesto tendrían que pasearse ante el equipo gallego. Esto se llama hacer las cosas bien, yo diría que bien,sin hacer castillos en el aire y con un compromiso de no hacer experimentos que al final te hagan perder el norte.

El domingo frente al Leganés el Lugo tiene la posibilidad de poner un poco más de tierra por medio entre la comodidad de un puesto digno y el calorcillo del fuego para los equipos que batallan con los puestos del descenso. Cuando las cosas se hacen con cabeza, con dignidad, con fé y con ganas suelen tener un final feliz. Después de comer el platano canario porque no meternos entre pecho y espalda un equipo pepinero que en Butarque solo perdió en una ocasión. Querer es poder y el Lugo después de superar su «catarro» futbolístico es muy capaz de sacar algo positivo de un campo difícil y complicado en el que nunca regalan nada. El Lugo quiere y puede. ¡Claro que puede!