Una flor entre las tinieblas

Murillo EN ROJIBLANCO

CDLUGO

En el ambigú del Anxo Carro ya pueden ir pensando en un dispensario farmacéutico. Desde una tila, un antídoto para la taquicardia y un ansiolítico, pasando por una unidad de cuidados intensivos para posibles síncopes. El Lugo ha convertido sus actuaciones en casa en un drama shakesperiano. El gol forma parte más de un sueño ilusorio, que de una realidad tangible. Pero cuando el equipo, además, tiene la lucidez creativa eclipsada, solo le resta encomendarse a la intermediación de algún milagro. Para colmo, el partido frente al Tenerife se convirtió enseguida en un muestrario interminable de yerros defensivos en la salida del balón, que le dieron vida ofensiva a los chicharreros. Todo ello, como una muestra incuestionable de un manojo de nervios de los lucenses, sabedores de que un nuevo tropiezo les llevaría al borde del abismo. El reparto de regalos lo encabezó José Juan, aunque el meta lucense se redimió inmediatamente con intervenciones prodigiosas hasta el último segundo, salvando al Lugo de una derrota inapelable. Y eso que desde el minuto 49 Aridane dejó a su equipo con un hombre menos, por doble amonestación. Hasta el 77, por la autoexpulsión de Samu (en una irresponsable acción innecesaria), los de Setién fueron incapaces de aumentar sus oportunidades ante Carlos, salvo los primeros minutos del segundo tiempo. Fue un juego plano, demasiado precipitado, sin ideas, sin lucidez. Ni las salidas de Valle ni Luis Fernández subieron los dividendos del gol. Le faltó pausa al Lugo para explotar su superioridad numérica. Y cuando el Tenerife recuperó esa igualdad, el travesaño y José Juan volvieron a salvar el gol. En un final loco, de ida y vuelta, se cumplió la máxima que arropa a los lucenses cada vez que bordean los puestos de abajo: aparece esa flor milagrosa, que le protege de las turbulencias. Las de ayer eran demasiadas para soñar con la victoria menos merecida del campeonato, pero apareció la testa de Iriome, tantas veces errática, para conectar el remate certero al límite del tiempo. Quizás el fútbol le debía algo a este Lugo, bastante alejado de su mejor versión.