El día en el que falló el plan de esperar para golpear

M. Álvarez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

El Lugo sumó su segunda derrota del curso y acumula cuatro viajes sin marcar

19 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Marcar un gol a domicilio se está convirtiendo en una quimera para el Lugo. No obstante, los rojiblancos han mostrado una virtud en los viajes para amortizar los tantos. Con uno, han sumado cinco puntos.

En el choque de hace dos semanas contra el Barcelona B, los del Ángel Carro diseñaron un plan de ruta claro. El primer paso era achicar espacios para desbaratar las combinaciones y acciones individuales de los cachorros azulgrana. El segundo, golpear si se presentaba la ocasión. La oportunidad llegó en un centro de Luis Fernández que Iriome transformó al segundo palo de manera vistosa.

Tal vez, ayer el plan de partido era diferente en Mendizorroza. Pero el Alavés adelantó las líneas para incrementar las revoluciones. Con los centrales achuchados por Ion Vélez y compañía, el Lugo apenas tuvo la ocasión de defenderse a través de continuos pases entre los centrales. Un clásico de los rojiblancos que alcanzó una de sus máximas expresiones la pasada temporada en Mallorca.

Por lo tanto, el diseño del choque pudo variar hacia los bocetos presentados en el Mini Estadi. El Lugo posee la virtud de dejar la portería a cero. Lo ha conseguido en cinco de las nueve jornadas disputadas hasta la fecha. Pero la mezcla puede volverse explosiva si se falla y no se materializan las ocasiones de ataque.