El líder, entre ceja y ceja

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

El defensa rojiblanco David de Coz, entre dos jugadores del Recreativo de Huelva.
El defensa rojiblanco David de Coz, entre dos jugadores del Recreativo de Huelva. LOF< / span>

La victoria en Ipurúa supondría la permanencia automática del Lugo y mantener la posibilidad de mejorar los registros de la pasada temporada

29 may 2014 . Actualizado a las 18:59 h.

Todavía le quedan al Lugo retos pendientes. Límites que superar, pese a que solo restan dos jornadas para terminar una larga campaña en la Segunda División. El primero de todos es el más importante: ratificar de una vez la permanencia. Con el líder entre ceja y ceja, una victoria en Ipurúa (pasado mañana, a las siete en punto de la tarde) puede aparejar más de una alegría para la afición.

Incluso sin sumar ni un solo punto de aquí al final el Lugo podría ratificar su continuidad en la categoría de plata del balompié nacional. Un punto más sería casi definitivo, si el Castilla, que marca el primer puesto del descenso, no le gana a un Sabadell que tiene serias opciones de jugar la promoción de ascenso a Primera. Ese punto evitaría cualquier tipo de complicación con otros de los dos implicados en el descenso, el Girona y el Alavés, a quienes aventaja en seis puntos y que, como el filial blanco, ganan el golaveraje a los rojiblancos.

Primera victoria

El Alavés es el líder, y no se le han dado mal al Lugo los cabezas de competición en este curso, empatando en Riazor y en Huelva cuando Deportivo y Recreativo ocupaban la primera posición de Segunda. Ganar supondría, además, romper con un gafe que rodea a los lucenses en el estadio de Ipurúa, en el que nunca ha conseguido ganar, ni en Segunda (se enfrentaron en la temporada 1992-1993, con 2-1 para los guipuzcoanos), ni tampoco en Segunda B. Eso sí, su última visita al estadio eibarrés no puede guardar mejor recuerdo para el equipo y la afición. Se enfrentaron a los azulgranas en la primera ronda de la fase de ascenso a Segunda, en el 2012. El Lugo llegó a Ipurúa con una renta de un gol, y la defendió con uñas y dientes, firmando un 0-0 que le permitió avanzar, y culminar con el ansiado retorno.

Pero, además de buscar el hito de su primera victoria allí, y siempre con el horizonte de la permanencia, el Lugo tiene ante sí mejorar su clasificación histórica en Segunda: la undécima plaza del año pasado, con 56 puntos. Para sobrepasar esa cifra necesita, de forma obligatoria, vencer este sábado, y volverlo a hacer el siguiente, contra el Mirandés. Claro que para quedar por encima del puesto 11, necesita del tropiezo de los de delante.