Dos veces titular, y siete partidos. Es el bagaje con el que cuenta Juanjo desde su llegada al Lugo en la pretemporada. Poco a poco, más aún con la lesión de Rennella, el delantero centro se ha ido ganando minutos en las opciones de Setién. Aunque le queda una asignatura pendiente: marcar. Él, no se obsesiona. «Tarde o temprano, el gol llegará. No estoy preocupado. Lo importante es crear ocasiones», afirma.
El equipo regresó ayer a entrenar después del fin de semana de descanso. Al frío de A Campiña («Nos obliga a correr más», bromea el ariete) y con la última derrota en el zurrón. Los jugadores reconocen que tienen aspectos que mejorar, pero no se obsesionan con la defensa del balón parado, uno de los temas candentes en los últimos días. Reconoce Juanjo que han hecho «hincapié» en ellas. Y aunque asegura que no hay una preocupación severa, estima que el equipo debe afrontarlas con mayor «tensión y atención».
Máxima igualdad
Salvo el Deportivo, que parece tomar un poco de ventaja, la clasificación se compacta en Segunda. Hay muchos aspirantes aún a todo, cuando quedan tan solo cuatro jornadas para que termine la primera vuelta. «No nos podemos despistar», advierte no obstante Juanjo, quien resalta que equipos que habían comenzado la temporada alicaídos, o directamente en crisis, caso del Zaragoza o del Mallorca, o incluso el propio Alcorcón, ya están cada vez más cerca de sus objetivos al comenzar la temporada.
Pensando en el sábado
El Lugo está centrado en el sábado, en la visita a Mendizorroza, al Alavés. Un adversario que, pese a encontrarse en la zona de descenso (penúltimo, a cuatro puntos de la salvación), es uno de los máximos realizadores de la categoría, y cuenta, incluso, con el pichichi, Viguera, con 12 tantos. «Es un rival muy duro», destaca Juanjo. Cree que, si están presionados por los resultados por salir de la zona de peligro, este podría ser un factor a aprovechar por los rojiblancos. «Es una cuestión a tener en cuenta», apunta.