El dilema copero

Carlos Melchor

CDLUGO

Copa sí o Copa no. Llega septiembre y regresa uno de los debates recurrentes en la grada. Debuta el Lugo mañana en la competición copera recibiendo al resucitado Mirandés, sorprendente y meritorio líder de la Liga Adelante. Razonan los que están a favor de que el Lugo salga a disputar la Copa del Rey con todas las de la ley, que superar estas rondas iniciales podría traer como regalo un hipotético emparejamiento contra alguno de los grandes del fútbol español. Es evidente que el beneficio económico sería enorme en este posible escenario. Sostienen además, que podría ser interesante para que los jugadores menos habituales tuviesen minutos de competición e incrementar así la competencia entre la plantilla. Los que no estamos tan a favor vemos más inconvenientes que ventajas. Por un lado, la ruptura de la dinámica semanal en los entrenamientos. En una época como la actual en la que la preparación se controla al milímetro, jugar un partido oficial entre semana rompe cualquier rutina de trabajo, no digamos nada si un sorteo caprichoso dictamina un desplazamiento largo o si se producen lesiones. Por otro lado, quitar el foco del objetivo prioritario del club, conseguir los 50 puntos que den la continuidad en la Liga Adelante, supone malgastar recursos y energías que serán decisivos en otros momentos clave de la temporada. Más aún si tenemos en cuenta lo corta que es la plantilla. Jugar contra el Real Madrid o el Barcelona y ser el centro de atención durante dos semanas suena muy tentador y goloso, pero luchar por afianzar el proyecto en la élite exige una eficiencia máxima de los recursos disponibles, incompatible con la disputa al máximo nivel de dos competiciones oficiales simultáneamente.