El Lugo empieza el segundo tramo de preparación para la liga
30 jul 2013 . Actualizado a las 15:44 h.Hace hoy quince días, el nuevo proyecto del Lugo echó a andar. Dos semanas de trabajo en las que las agujetas han quedado atrás, en las que el cansancio empieza a dejar paso a músculos engrasados, a pilas cargadas. Dos semanas en las que refrendar y explicar a los recién llegados una idea, un ideario futbolístico, el de Quique Setién, y el monopolio del balón.
Todo alrededor de la pelota. Ya los nuevos, los futbolistas que han venido a sumarse al proyecto, no se sorprenden de una metodología de preparación que el técnico, junto a sus ayudantes Juan Peón y Fran Soto, ha ido pulimentando en las cinco temporadas que llevan juntos. Entrenamientos alrededor del cuero, como serán los partidos.
«En todos los sitios esto empieza a ser lo normal», decía David de Coz, el expreso de Sevilla, hace solo unos días. Trabajar la resistencia (uno de los primeros platos de toda pretemporada deportiva, acumular volumen) en ejercicios en los que los minutos se acumulan en diferentes ejercicios en los que el esférico es el nexo. Y también la explosividad, el salto, la resistencia a la velocidad. Las cuestas, las series, los rodajes, los fartleks habituales no hace tanto, mutados en todo tipo de rondos (o así interpretados).
En situaciones que luego añadirán facilidad de manejo para los futbolistas, en un juego en el que lo primordial es que el balón ruede, adquiera velocidad, y no sean tanto los jugadores quienes se desgasten (sí los rivales, detrás de la pelota).
Novedades
Ese será el juego del Lugo, y aunque algunos vienen de sistemas parecidos (caso de Rennella en el Córdoba), otros han probado en sus últimas experiencias diferentes posibilidades. Pues no hay una verdad absoluta y al final, todos buscan lo mismo, esto es, la victoria.
Lo recordaba Fernando Seoane la pasada semana: «El año anterior me costó volver a coger el juego, porque venía de otra cosa». Pero todos reconocen que es sencillo identificarse con la propuesta de Setién, y aprender a moverse en ella. Aunque, como siempre apostilla el técnico, refiriéndose sobre todo a los futbolistas de la parcela defensiva, que su ideario «requiere una atención máxima, estar siempre alerta». Porque la retaguardia adelantada, los laterales con alma de extremo,convierten cada pérdida, en un riesgo para el portero.
Y con ello trata de familiarizar a sus futbolistas desde el inicio. En automatismos que, la temporada pasada, tardaron varias jornadas en adquirirse. Esta vez, la zaga ya llega con la lección aprendida. Menos trabajo, por tanto, con ellos.