Ahora o nunca

Murillo EN ROJIBLANCO

CDLUGO

Anda la directiva del Lugo sumida en una cruzada de captación de acciones, para la conversión en SAD. La gran batalla ha comenzado, porque se ha enfilado la recta final del desafío con la espada de Damocles del 30 de junio a la vuelta de la esquina. El Lugo ha comenzado a jugar el «partido» más importante de sus seis décadas de existencia en unas condiciones muy desfavorables para coronar este Tourmalet, coincidiendo con la peor recesión económica de la historia del país. Pedirle al club un capital de más de tres millones para su conversión es un auténtico disparate y penaliza despiadadamente la buena y humilde administración llevada a cabo todos estos años. Ni esa buena gestión ha merecido un premio justo, cuando la mayoría de los clubes están en ley concursal o se saltan a la torera todas las normas vigentes. Ese trato discriminatorio lo único que consigue es fomentar el despilfarro, aunque en el Lugo ese precepto esté desechado. Cualquier idea es bienvenida, pero de nada servirá si todas las fuerzas vivas de la ciudad (hasta diría que de la provincia, con permiso de algunos), comenzando por los organismos oficiales y la industria liderada por la hostelería, no se involucran en la adquisición de acciones. Cada uno dentro de sus posibilidades, pero no estaría de más abrir cuentas bancarias a través de algunos programas radiofónicos y televisivos, y convocar a todos los lucenses al evento. Sería lastimoso que una oportunidad única como esta pasase de largo. Ahora o nunca.

Pendientes de lo anterior, tampoco es deseable obviar la visita de mañana al Ángel Carro de uno los más firmes candidatos al ascenso. El Villarreal representa el último ejemplo de club bien gestionado a todos los niveles. Un rival dificilísimo en ese camino pendiente de obtener los tres teóricos puntos de la salvación definitiva. El Lugo ha de rescatar el espíritu del Ángel Carro cuanto antes para ser un firme candidato a la victoria. Y recuperar a los mejores para jugar a su nivel pretérito reciente.