Estabilidad

Millán Gómez SAQUE DE ESQUINA

CDLUGO

Tres derrotas consecutivas sitúan al Lugo con apenas cinco puntos sobre el descenso. Una coyuntura que hubiésemos firmado a comienzos de temporada. Pero en un club que nos ha ilusionado tanto, todo parece poco. No debería ser así. La peor racha de la temporada (dos de las derrotas se han producido como foráneos) no debería hacer asomar las dudas. El Lugo se muestra como un equipo fiable defensivamente. No en vano, es el décimo menos goleado de la categoría, mejor bagaje que equipos como el Barça B, Las Palmas, el siempre sorprendente Alcorcón o el propio Recreativo, próximo rival. Siete goles fuera de casa sí son un pobre curriculum. Eso sí, aprovechados de modo sobresaliente precisamente por el oficio y la fortaleza defensiva que han mostrado los lucenses en numerosas ocasiones. Paradójicamente, el Recreativo de Huelva visitará la ribera del Miño en su momento más brillante con tres victorias correlativas frente a Numancia, Murcia a domicilio y Racing de Santander. Su temporada ha ido de menos a más. No anotó fuera de casa hasta la novena jornada, su quinto partido lejos de Huelva. Llegará desahogado ante un Lugo plagado de bajas y dudas por lesiones. La irrupción de Belfortti aumenta la rotación. Es el instante que deben aprovechar jugadores como Javi Rey o Airam. Víctor Díaz ya ha destapado ser multifuncional por el bien colectivo. Estas incertidumbres no deberían trasladare a un equipo que siempre se ha levantado ante otras derrotas dolorosas (cuatro 3-0 en contra). La solidez del estilo, la altura de miras ante los diferentes contextos que se dan en un partido y el sosiego reinante en el club son el mejor aval ante el viento en contra.