Después de dos derrotas seguidas, y haber vuelto a contemplar de cerca los puestos de peligro, el Lugo se conjura para afrontar la siguiente batalla liguera. Sigue con rivales por las alturas, y después de Elche, Alcorcón y Girona, toca un ex Primera que quiere regresar por la vía rápida a la máxima categoría. El equipo se conjura para no volver a cometer los errores que costaron los seis últimos puntos, y que el capitán, Manu, resume: «Quizás nos está faltando contundencia en las dos áreas, y arriba tener más gol».
«Al día siguiente le das vueltas a lo que sucedió», reconoce el lateral zurdo. El equipo se ve con la necesidad imperiosa de volver a rellenar el zurrón de los puntos. Un duelo en el que, los rojiblancos, a priori, cuentan con el papel de víctima. Al menos, así se le otorga desde el entorno del submarino amarillo. Un campo, El Madrigal, en el que, en esta categorías, pocos de los adversarios que allí se acercan «cuentan con ganar», asume Manu. «Pero después de dos partidos seguidos perdiendo, tenemos que intentar sumar algo en Villarreal», dice, mostrando siempre el lado valiente de un Lugo que nunca se esconde sobre el campo.
Trabajar en los fallos
El primer gol del Girona el pasado sábado llegó de la mano de un Acuña que logró rematar en la zona de influencia defensiva de Manu, que poco pudo hacer. Él, sin embargo, lo ve de otra manera: «Quizás un poco sí que pude molestarlo, me despisté y remató un poco fácil. Hay que corregir esos errores individuales y colectivos».
Y en esa tarea andan inmersos, evitar que, por ejemplo tres de los últimos cuatro goles encajados llegaran de cabeza. «Era una faceta que estábamos controlando bien», lamenta. Son conscientes, no obstante, de la dificultad de hacerlo en un campo, y ante un pléyade de futbolistas, con aroma reciente de la Liga de las Estrellas.
Una plantilla de Primera
«Tiene una plantilla de Primera, sí, pero nosotros no renunciamos a nada. Algún partido malo van a tener». Y el Lugo no cambiará sus señas de identidad en busca de un punto, sino que saldrá como siempre, a por los tres, y a plantear la batalla en el centro del campo. Porque, como resalta el Gran Capitán de los rojiblancos: «A ellos también les gusta tener el balón, y si lo conseguimos nosotros, van a sufrir».