Setién: «Sus dos goles llegaron en acciones aisladas»

Carolina Valcárcel ALCORCÓN / ÁREA 11

DEPORTES

El técnico reconoce que debieron mejorar la defensa del balón parado

12 nov 2012 . Actualizado a las 13:42 h.

Confesaba Quique Setién al terminar el partido que, sumadas las prestaciones de ambos equipos, lo más justo «hubiera sido el empate». Vio a los suyos mejor en el inicio, «controlando», y lamentó que se les escapara el triunfo después de haber conseguido adelantarse, suceso inédito en todos sus partidos fuera de casa.

«Controlamos perfectamente en el primer tiempo y no sufrimos ningún tipo de peligro», resumió Quique Setién. «En el segundo, el choque se complicó un poco más a pesar de que nos pusimos por delante», dijo, y reconoció que, al haberse echado demasiado para atrás, llegó el castigo de los locales. Y no obvió que deben ponerle coto a esas acciones: «Nos replegamos demasiado y en jugadas a balón parado llegaron los dos goles. Hay que defenderlas mejor, está claro».

Menos posesión

El técnico del Lugo habló también de los inconvenientes con los que se encontró su equipo: «Normalmente solemos tener más el balón. Hoy [por ayer] no era un día agradable para jugar. Hacía mucho viento y el campo estaba rápido. El Alcorcón es un equipo fuerte y muy intenso en defensa, que nos puso las cosas difíciles». Y resaltó que el reparto de puntos hubiera significado un desenlace más «más justo».

Por eso, calificó la derrota de «castigo excesivo». Porque «los dos goles son jugadas aisladas en balón parado». «Pero con el balón por el suelo hubo igualdad. Apenas nos habían encajado goles a balón parado y esta vez nos tocaron dos», subrayó, contrariado.

José Bordalás, contento

El técnico del Alcorcón, José Bordalás, definía el choque como «complicado para ambos conjuntos, sobre todo por la climatología». «Nos ha costado muchísimo entrar en el partido -explicó-. Queríamos tener el control pero era imposible. Por suerte, ellos en la primera mitad apenas llegaron en una jugada que despejó Manu. En la segunda, se adelantaron y se metieron atrás para esperarnos a las contras». Y cuando más difícil se les puso, «el equipo no perdió la fe». «Estamos tremendamente contentos porque ganamos a un Lugo que venía de plantar cara al líder», destacó.

El Alcorcón sigue asentado en los puestos de cabeza, pero su entrenador solo piensa en alcanzar cuanto antes la cifra que le dé la permanencia: «En esta categoría cualquiera te puede plantar cara. Nosotros llegamos al ecuador de puntos que nos hemos marcado al inicio de temporada, pero tenemos que seguir con humildad».